Eduardo Feinmann es odiado y amado por grupos distintos, y es odiado y amado por las mismas personas al mismo tiempo. Es una rara condición.
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SUSCRIBITEEduardo Feinmann es odiado y amado por grupos distintos, y es odiado y amado por las mismas personas al mismo tiempo. Es una rara condición.
Es que el conductor, al que muchos periodistas que están en las antípodas de su pensamiento destacan como "un hombre generoso, buen compañero", con cierta indignación e inocencia impostadas deja perlas imperdibles en sus editoriales o monólogos en televisión, que las redes agradecen profusamente con mensajes graciosos y memes.
La última polémica lo tuvo como protagonista junto a CFK y al trapero L-Gante.
Ayer Cristina Fernández recordó que en una entrevista que el trapero aseguró haber grabado su máximo hit, un tema con 176 millones de preproducciones en Youtube, con un micrófono de 1000 pesos y una notebook de las entregadas por su gobierno, en el marco del plan Conectar Igualdad.
Feinmann, en tren de criticar a Cristina en todo lo que pueda, castigó la referencia y para sostener su diatriba leyó al aire parte de una letra del músico, que hablaba de churritos, y de María, "¡la droga!", exclamó.
Ayer el tema y el periodista fueron tendencia, y el siguiente capítulo llegó horas después
Hoy Feinmann entrevistó a L-Gante y, tras bajar el tono crítico, realizó un gran reportaje.
El joven, que está en México, "trabajando en lo mío, y en algunos emprendimientos de mi mamá, en los que la pude ayudar porque me acomodé", reconoció que supo de la polémica por mensajes de sus seguidores, muchos de los cuales le decían "no hables con Feinmann, pero no sé, re piola con usted, la mejor”, disparó sonriendo.
“Yo, sin mostrar un lado político, te puedo asegurar que es un orgullo que una persona que fue presidenta de la Nación se tome el tiempo en una cadena nacional para hablar de mi, para reconocerme”, señaló el artista, que nunca tuteó al periodista.
Si bien L-Gante aseguró no tener un costado político, dejo en claro que “a mí me gusta entender las cosas. Yo tuve problema con mi educación, con la escuela, así que desde temprana edad elegí trabajar. Pero mi mamá (con la que el joven vive) me enseñó a hablar y a ubicarme”.
Feinmann acusó a Cristina de disparar una fake news al decir que la computadora era la que el gobierno le había dado a al músico, que había dejado el colegio, pero el joven, tras aclarar que no recordaba si la había comprado o cambiado por un móvil destacó: “Lo que yo quiero decir es que eso que hicieron, que dieron, sirve”.
Luego trataron el tema que causó las críticas del conductor, la apología de las drogas y las armas, y el maltrato hacia las mujeres que el trapero suele hacer en sus canciones.
“Cuando yo la hice lo hice jodiendo, no pensé que iba ser un hit, lo hice a los 19 años. Ese tema me dio a conocer, nadie me conocía, nadie veía que clase de persona era yo. Es una cosa loca muchas veces. Antes de esa canción, hice canciones con mejores letras, aunque esta no te digo que es mala, porque es la cruda realidad, pero la gente me valoró como un artista por esa canción, ¿podés creer? Fue algo increíble”, preguntó.
Sobre las drogas L-Gante confesó “haber probado muchas, pero ahora dejé todo”. La felicitación de Feinmann duró en el aire los segundos que el trapero se tomó para revelar que “ahora sólo fumo marihuana”.
“¿Es necesario?”, preguntó el periodista, meneando la cabeza. “Es para bajar el estrés”, respondió el músico, sonriendo.
En la despedida, que motivó risas en todo el estudio, Feinmann comprometió al músico a ir al estudio a “contarme tu historia de vida” al regresar a Argentina. L-Gante aceptó de buen gusto y se despidió a lo grande: “Hasta siempre señor Feinmann. ¡Nos vemos, perro!”

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