En la capital de Tucumán se vivió un hecho de imprudencia, además de suma ilegalidad. Todo ocurrió cuando un vehículo fue detenido por las autoridades en un control de alcoholemia y resultó ser que la conductora tenía 1.5 grados de alcohol en la sangre.
La situación se puso más tensa cuando quienes iban en el auto se negaron a bajar del mismo, e incluso no quisieron entregar la licencia de conducir, y hasta intentaron ver si les salía la coima, intentando "pagar" la supuesta multa sin tener que pasar por el Tribunal de Faltas.
El hecho quedó registrado en un video que fue difundido por el personal de Tránsito de la municipalidad capitalina. Mirá el video:
(Fuente: Los Primeros)