Una fiesta clandestina “donde bebían de las mismas botellas del pico”, en la que “un grupo de irresponsables puso en peligro a 2 millones”, según señaló el gobernador mendocino Rodolfo Suárez, llevó al endurecimiento de la cuarentena en la vecina provincia.
El mandatario anunció una serie de medidas que significan un retroceso en cuánto a las libertades que les habían dado a los mendocinos.
-Se prohibirán las reuniones en casas privadas, pero seguirán habilitadas las programadas en bares y restaurantes, bajo estrictos controles y protocolos.
-Para los que organicen juntadas en la casa se prevén multas y hasta de 15 a 30 días de cárcel, según un proyecto que enviarán al Parlamento.
-El número de DNI vuelve a ser clave para la circulación de los mendocinos. Los lunes, miércoles y viernes podrán salir aquellos que tienen su terminación del 1 al 5, y los martes, jueves y sábados podrán los que terminan del 6 al 0. Los domingos podrán salir por la mañana los del primer grupo y por la tarde los del segundo.