El Tribunal Oral en lo Criminal 13 condenó a prisión perpetua a Leandro Sarli, el hombre que asesinó a golpes a su hijastro de 5 años en su casa del barrio porteño de Flores en 2015, y absolvió a la madre del menor de edad.
Fuentes judiciales informaron que la madre del niño, Bárbara González Bonorino, de 32 años, quedó formalmente absuelta luego de que la fiscalía y la querella no la acusaran por el crimen de su hijo.
Sarli, condenado por el tribunal a prisión perpetua, estaba acusado por "homicidio agravado por haber sido cometido por alevosía y ensañamiento”.
El niño Agustín Marrero, de 5 años, fue asesinado el 7 de junio de 2015 y en el expediente consta que el padrastro lo golpeó y le provocó la muerte.
Tras el hecho, el hombre llamó al Same y sostuvo que el niño, cuya autopsia reveló que tenía el hígado destrozado por el ataques a golpes, se había herido al caer de la bañera.
La autopsia determinó que el menor de edad sufrió "desgarro hepático, hemoperitoneo, hemorragia perirrenal y hematoma subdural”.
Asimismo, reveló que se encontraron heridas anteriores a las que le causaron la muerte.
El ataque fue confirmado por la hermana del niño, de 8 años, en el sistema de Cámara Gesell, donde dijo que su padrastro se enojó cuando su hermano se puso el pantalón al revés, por lo que empezó a golpearlo y lo levantó del cuello en el aire.
El asesinato derivó en un conflicto entre autoridades educativas de la ciudad de Buenos Aires y docentes del colegio donde asistía el niño, que fueron sancionadas por no denunciar los ataques a los que era sometido el menor de edad.
Una jueza porteña, en ese marco, ordenó en febrero de 2016 reponer en sus cargos a la directora y una docente del Jardín de Infantes N2 de Flores, que habían sido apartadas de su cargo por no haber advertido los malos tratos a los que era sometido el niño.
Las docentes Elsa Haydée Vincová y Mónica Alejandra Bellini, de ese modo, fueron reubicadas en otro establecimiento educativo.
El caso conmovió a la comunidad educativa y generó duras críticas al gobierno porteño en esa oportunidad.
(Fuente: Crónica)