Fernando y su amiga estaban en Gerli, Buenos Aires, a bordo de su Fiat Doblo. En el camino, bajó en la casa de un conocido. En ese momento, un ladrón se llevó la camioneta con los tres perros, cuando los vecinos la encontraron, nueve horas después, los animales estaban muertos.
“¿Por qué no le dejaron una puerta, una ventana abierta? Ese es el dolor”, dice Fernando.
Todo sucedió ayer alrededor de las 10.30 cuando Fernando, instructor canino, salió junto a su amiga y los perros de ambos del campo donde entrenan a los canes en las vías y Bouchard, en Gerli, muy cerca de la estación.
“Lo más probable es que no se haya dado cuenta de que estaban los perros atrás, pero cuando paró y vació el coche de todas mis pertenencias, ahí sí los vio. Podría haberles dejado una ventana abierta”, se quejó Fernando y reveló: “Ayer (por este miércoles) hizo mucho calor, se sumó la falta de oxígeno... Encima es una muerte lenta y horrible”.
(Fuente: Clarín)