La localidad bonaerense de San Francisco Solano, en el partido de Quilmes, se convirtió en escenario de un femicidio seguido de suicidio, ya que un colectivero asesinó salvajemente a balazos a su mujer y luego se suicidó efectuándose un disparo en la boca.
De acuerdo con lo revelado por los voceros de los tribunales de Quilmes, las víctimas fueron identificadas como Víctor Gil de la Cruz, de 46 años, y Mirtha Arce, de 42.
Trascendió que el hecho se descubrió a las 19.10 del lunes pasado en el interior de una finca situada en calle 837 al 1700, entre 887 y 888, en las proximidades del arroyo Las Piedras, en el sur del conurbano provincial, cuando un vecino de esta pareja, extrañado por no haber observado durante todo el día al matrimonio, resolvió asomarse a una de las ventanas de la vivienda, oportunidad en la que vio los cadáveres y por tal motivo avisó de la horrenda situación a los pesquisas policiales, llamándoles al número telefónico de emergencias 911.
Revólver calibre 38
Momentos después, los servidores públicos de la comisaría de San Francisco Solano (4ª de Quilmes) concurrieron a este inmueble, donde lograron establecer que Arce, que se desempeñaba como empleada doméstica, presentaba un certero impacto de bala en la región torácica, mientras que el sujeto yacía sin vida con un disparo en la boca.
Junto al individuo, los funcionarios incautaron un revólver Tanque 38 largo. Al respecto, los uniformados lograron establecer que Gil de la Cruz le había disparado a escasa distancia a su mujer y que posteriormente resolvió quitarse la vida con la misma arma de fuego.
Los funcionarios de los tribunales quilmeños dijeron que se presume, en base a la rigidez cadavérica de las víctimas, que el dramático caso ocurrió al menos 12 horas antes de que los cuerpos fueran localizados por miembros de la seccional.
A su vez, se cree que los protagonistas del suceso habrían mantenido una violenta discusión, mientras tomaban mate y miraban un programa en la televisión.
Habitantes del barrio afirmaron que la mujer era oriunda de Paraguay, en tanto que el individuo, que se desempeñaba como colectivero, era un ciudadano argentino descendiente de paraguayos. Intervino en la causa, que fue caratulada "Homicidio y suicidio”, la doctora Karina Isabel Gallo, fiscal de la Unidad Funcional Nº 4 del departamento judicial de Quilmes.
(Fuente: Crónica)