El Gobierno de Mendoza, la Municipalidad de Maipú y una persona deberán indemnizar a la familia de un hombre discapacitado que fue brutalmente golpeado en una fiesta privada y perdió la vida hace 15 años
El suceso ocurrió en las primeras horas del 19 de noviembre de 2001, cuando Daniel Cristian Domínguez (28) se encontraba trabajando como sonidista en un salón llamado Burbujas, localizado en Rodeo del Medio.
El hombre, hijo de uno de los integrantes del grupo cuartetero Los Playeros, sufría una atrofia muscular en la parte derecha del cuerpo que se evidenciaba en su brazo y mano derecha, los cuales tenía en una posición atípica.
Mientras transcurría la fiesta Domínguez fue increpado por Rodolfo Araya, quien comenzó a empujarlo hasta un depósito ubicado debajo del escenario del lugar. En esa instancia comenzó a golpearlo brutalmente, incluso contra una escalera de metal plegable y con unos cajones.
El agresor, de 18 años en ese entonces e identificado como el Sanjuanino, no tenía "un manejo adecuado de su impulsividad, con baja tolerancia a la frustración e incapacidad para respetar los límites externos que lo tornan peligroso en sus acciones", según determinó una pericia psicológica.
La víctima sufrió un traumatismo encéfalocraneano con fracturas múltiples de cráneo, comparable con las lesiones que produce un accidente de tránsito, que terminaron costándole la vida un día después cuando estaba internado en el Hospital Central.
Años después, la esposa y los hijos de la víctima fatal –de 9 y 3 años al momento de la muerte- iniciaron una demanda civil reclamando la suma de 730 mil pesos al agresor, la Municipalidad de Maipú y el Gobierno provincial.
Los demandantes los responsabilizaron por la inacción del personal policial que custodiaba el lugar –cumplían servicios extraordinarios-, la falta de cumplimiento de normativa del establecimiento y el "poder de policía" de la comuna, entre otros argumentos.
Desde la Municipalidad aseguraron que cumplieron con los deberes correspondientes, ya que verificaron que hubiera una persona que controlara la seguridad en el lugar. También manifestaron que la víctima fatal tuvo "una actitud con la novia de Araya", que no tenía nada que ver con el local bailable, sino con problemas personales.
El Gobierno provincial adujo que el hecho ocurrió adentro de un inmueble particular cuando se explotaba un boliche. "La golpiza fue en el sótano del salón de responsabilidad exclusiva de los propietarios y lejos de la percepción que pudieran realizar en su caso, el personal policial", detallaron.
El expediente fue resuelto por la jueza Alicia Boromei, quien en un detallado fallo accedió parcialmente al reclamo indemnizatorio. La magistrada entendió que la provincia y la comuna "se encuentran igualmente comprometidas al cumplimiento del fin de la ley de posibilitar el esparcimiento de los jóvenes en condiciones de seguridad adecuadas".
También destacó la falla en ese deber de cuidado ya que no se impidió el enfrentamiento inicial entre los protagonistas de la trágica historia. Otros factores que alegó fueron la existencia de un sótano de fácil acceso –donde ocurrió la golpiza- y la ausencia de servicio de telefonía.
Es por esto que condenó en forma solidaria al municipio, el Estado provincial y al Sanjuanino Araya a pagarle una suma de 335 mil pesos a los familiares de la víctima fatal -se resguarda sus identidades-, suma que ascenderá considerablemente una vez calculados los intereses y costas del proceso legal.
(Fuente: Diario Uno)