Fuentes de la investigación dijeron que se trata de cuatro sospechosos que ya habían surgido en el expediente cuando se produjo el homicidio, pero a los que no pudieron hacerle los análisis genéticos porque eran menores de edad y la ley del vecino país impide un estudio compulsivo.
Tras las tomas de las muestras, efectuadas hace algunos días, a uno de los jóvenes, actualmente mayor de 18 años, el estudio le dio negativo, pero faltan los resultados del resto.