En taller clandestino

Bebé corre riesgo de amputación por un incendio

Sebastián Quispe, de 11 meses, tiene el 40% de su cuerpo quemado por el siniestro registrado la semana pasada en una vivienda precaria ubicada en el barrio porteño de Villa Lugano.
miércoles, 29 de julio de 2015 · 10:41
El incendio ocurrió la semana pasada en una precaria vivienda de Villa Lugano que era utilizada como taller clandestino textil. En el lugar se encontraban los papás con sus dos hijos, Sebastián Quispe de 11 meses y Belén Quispe de tres años cuando comenzó a incendiarse el lugar.
 
La nenita de tres años salió por sus propios medios mientras que los mayores sacaron al bebé de once meses con la ayuda de los bomberos que se dirigieron al lugar.

Ambos menores fueron internados en grave estado en el Hospital de niños Garrahan. La nena de tres años estuvo hasta este martes en terapia intensiva porque sufrió una intoxicación.

Sin embargo, los dos tienen serias quemaduras y según pudo saber minutouno.com el más chiquito podría perder algunas extremidades de su cuerpo debido a la gravedad. Tiene el 40 por ciento de su cuerpo quemado.

En el lapso de diez días, "tres talleres textiles de la ciudad de Buenos Aires se incendiaron: el día del balotaje se prendió fuego un taller textil en la calle Aranguren 3980, en Floresta, donde los vecinos denunciaron que escucharon los gritos de las familias pidiendo auxilio; en tanto, el 7 de julio se había incendiado otro, en Yerbal 3514, de Flores", contó Lucas Schaerer integrante de la Fundación Alameda.

"La casa de Villa Lugano se encuentra con una faja de clausura y la Gendarmería custodiando el lugar", aseguró Schaerer, que informó que 11 legisladores del Frente para la Victoria, PSA, Coalición Cívica y UCR ya firmaron un pedido de informes al área del gobierno porteño que tiene que responder por esto.

El pedido alcanza al taller textil de Páez 2796, esquina Terrada, en Flores, que el 27 de abril pasado se quemó y provocó la muerte de los hermanos Rolando y Rodrigo Mur, dos nenes de 7 y 5 años que iban asiduamente al local y que ese día se quedaron a dormir con sus padres, costureros, porque no había clases por las elecciones en la ciudad de Buenos Aires.
 
(Fuente: Minuto Uno) 

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