La fotografía del fiscal Alberto Nisman con un círculo negro en su frente, aparecida en un ejemplar de la revista Noticias el fin de semana de su muerte, no fue una amenaza. Si lo hubiera sido, quien la pergeñó debió haber sabido que en el quiosco que provee de diarios y revistas a la ex mujer de Nisman, Sandra Arroyo Salgado, en una pila de revistas, la "tercera o cuarta" iba a ser adquirida, por fuera del reparto habitual, por la actual pareja de la jueza de San Isidro. Y que esa revista, y sólo esa de una edición de miles de ejemplares, iba a contener la marca en la frente de Nisman, que le iba a ser enviada a Arroyo Salgado en Europa, para que interpretara que estaban amenazando a su ex pareja. Pero además, el "amenazador" debió prever que el vehículo para canalizar la amenaza iba a ser la actual pareja de Arroyo Salgado, que recibía Noticias cada sábado entre las seis y las ocho de la mañana, pero justo esa mañana no se dio cuenta que la revista estaba en el interior del diario La Nación. El amenazador debió prever que, pese a tener Noticias en su casa, la actual pareja de Arroyo Salgado no lo advertiría, entonces iría a reclamarla al quiosco, donde la estaba esperando la amenaza.
Si bien la investigación que lleva adelante el juez federal Luis Rodríguez, según consignó Tiempo Argentino, aún permanece abierta y a la espera del resultado de peritajes técnicos de dudosa efectividad, lo cierto es que de las declaraciones de Arroyo Salgado y de su actual pareja, Guillermo Elazar, se desprende que es virtualmente imposible (y disparatado) que alguien, hasta ahora desconocido, le hubiera hecho llegar a la familia del ex titular de la UFI AMIA un mensaje intimidatorio a través de esa vía.
Tiempo reconstruyó cómo llegó el ejemplar de Noticias con la foto de Nisman con un círculo negro en la frente a las manos de Arroyo Salgado. Si la historia no tuviera de por medio la nota trágica de la muerte de Nisman, resultaría imposible concebir que exista una investigación judicial en curso. Todo es absurdo.
Nisman tuvo un durísimo cruce con Arroyo Salgado antes de emprender el regreso a Buenos Aires desde Madrid el 11 de enero pasado. Este diario describió con detalles ese episodio, en la edición del 3 de mayo pasado. La relación entre ambos, que no era buena de antemano, quedó muy dañada por aquella situación.
Ya en Buenos Aires, y después de presentar la denuncia por encubrimiento contra la presidenta, Cristina Fernández, Nisman le envió por el sistema de mensajería por teléfono celular WhatsApp la tapa de la revista Noticias a su ex esposa, quien estaba en Europa con las dos hijas de ambos. Nisman envió la tapa antes de que estuviera en los quioscos de Buenos Aires, según se desprende del expediente que instruye el juez Rodríguez.
El fiscal intentó con esa foto justificar su abrupta decisión de regresar a Buenos Aires, pero Arroyo Salgado rechazó las explicaciones. El intercambio de mensajes entre ambos fue áspero y concluyó con un fulminante texto de la jueza de San Isidro al padre de sus hijas: "Ni yo ni las chicas necesitamos ninguna explicación. Ya está todo aclarado. Suerte".
Sin embargo, a Arroyo Salgado la asaltó, cuanto menos, la curiosidad. "El sábado 17 hablo telefónicamente con mi actual pareja, Guillermo Elazar, a quien le pedí si podía enviarme por WhatsApp la nota de la revista Noticias completa ya que yo siempre la recibo en mi domicilio particular en la mañana de los días sábados".
La revista, efectivamente, había llegado al domicilio de Arroyo Salgado. Pero Elazar no lo advirtió, y fue hasta el quiosco situado en la calle E. Costa 801, esquina Perú, de la localidad bonaerense de Acassuso (que le provee las publicaciones) y formuló el reclamo. El empleado del quiosco, Gonzalo Espíndola, se sorprendió, pero como el repartidor habitual que entrega los diarios en la casa de Arroyo Salgado, Ricardo Álvarez, ese 17 de enero había faltado porque estaba enfermo, pensó que los otros tres repartidores que lo remplazaron pudieron haber incurrido en un olvido.
Entonces accedió a que Elazar se llevara otro ejemplar de Noticias. "La toma de la pila de revistas que estaba en exhibición, tomando la tercera o cuarta, y no la primera, porque siempre están más deterioradas", se lee textualmente en el expediente.
¿Cómo llegó ese ejemplar con la marca en la frente de Nisman al quiosco? Como todas las semanas hasta entonces. "Llega los viernes por la noche y la reparten los sábados a la mañana". La entrega en la casa de Arroyo Salgado se hace "entre las seis y las ocho de la mañana". Así ocurrió ese fin de semana. Cuando Arroyo Salgado regresó de Europa tras la muerte de Nisman, en su casa había, efectivamente, dos ejemplares de Noticias: el que repartió el quiosco y el que fue a buscar Elazar.
Si alguien hubiera querido enviar una amenaza, hubiera colocado el punto negro sobre la frente de Nisman en el ejemplar que, seguro, iba a ir a la casa de su ex mujer. Pero no. La foto con el punto negro está en la revista que fue a buscar Elazar, y que tomó no de arriba de la pila sino, aleatoriamente, del tercer o cuarto ejemplar.
La certeza sobre cuál ejemplar tiene el círculo negro la da una sutil diferencia entre las dos revistas. La que llegó junto con el diario La Nación a la casa de Arroyo Salgado (y que Elazar no vio) tiene manuscrita la dirección de la casa. El encargado del quiosco, Espíndola, reconoció su letra en el ejemplar que ahora está en manos del juez Rodríguez.
¿Por dónde anduvo esa revista con la foto de Nisman marcada en la frente? Elazar declaró ante el juez Rodríguez que estuvo en el club Ciudad de Buenos Aires, y en el bar de esa institución, con la revista. Y otras personas tuvieron contacto con ella. Los peritajes ordenados por Rodríguez demostraron, hasta ahora, que la marca en la frente de Nisman fue estampada fuera del circuito de impresión de la revista. El juez aguarda un informe químico sobre la tinta utilizada.
Sea como fuere, si alguien intentó amedrentar a Nisman, o a su entorno, con esa revista, asumió un riesgo de fracaso demasiado grande. Si Elazar hubiera tomado el ejemplar de arriba de la pila de revistas exhibidas en el quiosco, el juez Rodríguez jamás habría tenido a su cargo esta investigación.
Fuente: Infonews