Le dan perpetua a una joven por matar a anciano para robarle

El Tribunal Oral en lo Criminal 3 de la localidad bonaerense de Bahía Blanca condenó a Andrea Soledad Fernández a la pena de prisión perpetua tras considerarla culpable del asesinato y robo al jubilado Néstor Bauza en 2014.
jueves, 03 de diciembre de 2015 · 07:43
Una mujer fue condenada en Bahía Blanca a la pena de prisión perpetua tras ser hallada culpable de haber asesinado a un hombre para robarle dos teléfonos durante un hecho registrado en abril del año pasado en esta ciudad del sur bonaerense.

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 bahiense, integrado por los jueces Guillermo López Camelo, Daniela Castaño y Eduardo D´Empaire condenó a Andrea Soledad Fernández (32), alias "Coca", por el "homicidio agravado por robo" en perjuicio de Néstor Bauza (73).

En el marco de los alegatos, el fiscal de la Unidad de Homicidios, Christian Long había solicitado la prisión perpetua por considerar que existieron elementos, entre ellos evidencia de ADN, que comprometieron a la imputada.

Por su parte, el defensor oficial Jorge Sayago pidió a los jueces la absolución de la mujer debido a que a su criterio no se probó la responsabilidad.

El crimen fue descubierto el 16 de abril de 2014 en un chalé con techos de tejas situado en Piedrabuena 362 del barrio Rivadavia, donde residía Bauza, quien se dedicaba a realizar negocios inmobiliarios de manera particular.

Todo comenzó cuando un vecino vio el auto de Bauza estacionado frente a la casa, cuando éste siempre lo guardaba en el garaje que da a la calle, y al acercarse al vehículo advirtió que el mismo estaba con las llaves puestas y la ventanilla baja, por lo que llamó a un primo de la víctima.

Luego, el familiar de Bauza llamó a la central de emergencias 911, por lo que efectivos de la comisaría 1ra. de Bahía Blanca se trasladaron hasta la vivienda, donde hallaron a Bauza muerto en una de las habitaciones.

Uno de los pesquisas dijo que el cadáver se encontraba vestido, golpeado y con signos de estrangulamiento,
"El hombre presentaba diversos golpes en la cabeza, en el parietal izquierdo, y tenía un cinturón pasado en tres vueltas en su cuello", agregó el investigador.

Al inspeccionar el resto de la casa, los policías encontraron que todo estaba ordenado y que tanto las puertas como las ventanas no habían sido forzadas.

En el marco de la investigación los pesquisas encontraron restos de vidrio y cerámica, elementos con los cuáles habría sido golpeado la víctima como así también manchas hemáticas.

También en el marco de la causa se comprobó el faltante de dos teléfonos celulares, que eran de Bauza y que fueron robados por la mujer.

En la causa además se tomaron en cuenta entrecruzamientos de llamadas que permitieron a los pesquisas llegar a los teléfonos celulares y a la propia mujer.

Tras el fallo, el fiscal Long sostuvo que "las pruebas que existían eran abrumadoras".

Las evidencias "las hemos podido presentar aquí y cómo preveíamos se llegó a una sentencia en la que me encuentro muy satisfecho", concluyó.
 
(Fuente: Crónica)

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