Los voceros revelaron que los hechos comenzaron cuando los investigadores de la comisaría de Don Orione (8° de Almirante Brown), realizaron un allanamiento en una finca de la manzana N° 2 del denominado Barrio 160, situado en la calle Ceferino Namuncurá y en las proximidades de la terminal de colectivos que lleva este número.
Ante esta situación, los investigadores tuvieron que evacuar a las personas que residían en un radio de 100 metros del inmueble allanado, ya que debían impedir que hubiera víctimas, lo que provocó escenas de enorme tensión entre la gente del barrio.
Minutos después, los expertos en explosivos de la policía provincial arribaron al escenario de este procedimiento y, ante la consternada presencia de los habitantes del barrio, se encargaron de hacer detonar la granada, cuya procedencia todavía se ignora, aunque se cree que habría sido fabricada en la década del ochenta.
El operativo estuvo supervisado por la Coordinación de Policía de Almirante Brown. Los investigadores trataran de averiguar el paradero de los restantes miembros de la banda.
Intervinieron en la causa José Luis Juárez, fiscal de Unidad Funcional N° 1, y el Juzgado de Garantías N° 6, del departamento de Lomas de Zamora.