Un lector de Diario Uno Entre Ríos, valiente y audaz, circulaba en su auto detrás del vehículo y no lo dudó: agarró su celular y le sacó varias fotos.
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SUSCRIBITEUn lector de Diario Uno Entre Ríos, valiente y audaz, circulaba en su auto detrás del vehículo y no lo dudó: agarró su celular y le sacó varias fotos.
De inmediato, en horas de la siesta de ayer, envió el mensaje a este diario con las imágenes. "Hola, esto es en este momento, son las 15.12, espero que lo publiquen”, redactó el lector, sorprendido por lo que acababa de observar. El vehículo en el que circula el hombre armado lleva la chapa patente DME - 961 y pertenece a la comuna.
El lector, de quien se preservará su identidad por razones obvias, contó que es un trabajador independiente, en horas de la tarde de ayer iba en el auto y se cruzó con esta llamativa escena. "Fue en Zanni y Newbery, saqué la foto, estábamos con mi compañero de trabajo, no sabíamos qué hacer y la mandé”, relató el hombre que no dudó en divulgar el material que había logrado con su cámara.
Aportó que el municipal y sus compañeros naturalizaban el hecho de ir armados, como si fuera algo habitual, sin tomar conciencia de la peligrosidad de su conducta para terceros: "Iba jugando como si fuera un chico, apuntando a los autos y entre ellos”, contó el lector que capturó la imagen que se transformó en escándalo.Armados Las balaceras y enfrentamientos armados son desde hace un tiempo hechos casi cotidianos en diferentes barrios de la ciudad de Paraná.
La circulación de armas de fuego ilegales es cada vez mayor, al igual que crecen las intervenciones policiales por estos episodios, lo cual evidencia también la proliferación de municiones. En un informe en abril, acerca de la situación de las armas y los tiroteos en Paraná, el director de Investigaciones de la Policía, Ricardo Frank, explicó acerca del origen de las mismas: "Generalmente son de Santa Fe, de Rosario, de la provincia de Buenos Aires, denunciadas como robadas por personal de fuerzas de seguridad o civiles, y otras de Paraná, de personal policial víctimas de hechos delictivos, en distintas circunstancias, o en hechos violentos o robos en sus domicilios.
Y otras que no se puede identificar su procedencia porque tienen la numeración suprimida. El 40% de las armas secuestradas carece de posibilidad de identificar su origen”. A simple vista, el arma que manipulaba el municipal que iba en el camión sería una pistola calibre 9 milímetros, que pese a ser un arma de guerra es cada vez más común que aparezcan en hechos violentos y delictivos.
Al respecto, un especialista de la fuerza policial contó: "Antes generalmente los delitos se cometían con revólveres, en el ambiente delictual lo tienen como una suerte de trofeo. Pero han mutado, por la capacidad de acción y por la gravedad que pueden producir, a las armas de grueso calibre, como 9 milímetros, 40, 11.25 o 380”.
