A través de un llamado anónimo a la línea 102 de Protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes, se alertó sobre una situación de violencia en la que estaba involucrado un menor en un domicilia ubicado en la calle Santiago del Estero, entre Florida y Buenos Aires, en la capital catamarqueña.
Enseguida funcionarios de la Dirección de Niñez e Infancia del Ministerio de Desarrollo Social se hicieron presentes en el lugar para constatar el hecho.
Una psicopedagoga, Mercado de apellido, constató que un niño de 11 años estaba encerrado en una habitación y al ser indagado este le contó que se encontraba en esa situación desde el mes de diciembre a causa de un castigo al que lo sometía su padre.
Debido a la gravedad del caso se radicó una denuncia contra su padre y el menor esta bajo la protección del instituto que actuó ante la denuncia. Recibe atención psicopedagógica y se analizó clínicamente.
La directora del Organismo de Defensa de Adolescencia e Infancia, Clarisa Dabar, explicó a medios locales comunicó: “Un equipo de la dirección de Infancia se constituyó al lugar para constatar la situación donde se corrobora el hecho”.
Tras la denuncia a Fiscalía el niño fue trasladado a la Institución para resguardarlo de la situación a la que estaba sometido ya que “el niño se encontraba en estado de shock por el tiempo que llevaba encerrado”, comentó Dabar.
Tras una indagación profunda se pudo determinar además, que el contexto familiar presentaba un cuadro de violencia generalizada, que al momento de entrevistar al padre este presentó una actitud violenta y se negó.
Sobre la situación actual del niño la dicrectora dijo: “La asistencia continúa con el tratamiento de ambos frentes con trabajo de contención al niño por ser la víctima más grave y por otro lado con el contexto familiar donde quedan los otros niños con asistencia psicológica y material”.