Un cliente me tuvo hasta tarde analizando los nuevos pasos de inversión, los planes de comunicación y las nuevas etapas de capacitación. No es fácil encarnar una respuesta que involucra a tanta gente, incluso con tantos intereses.
Mi cliente sostiene, y con razón, que su negocio, está en vincularse a la alegría de la gente, al esparcimiento y diversión, de todas maneras, resulta arriesgado resumirle todo en recetas escuetas. Prefiero el informe gordo, completo, con todos los detalles y todo el plan de acción, ese que me hace llegar tarde a casa a la hora de cenar.
Esta vez no se apagó la tele.
Es que estaba Susana y es tan familiera. Además, hace unos días le llamó mi esposa parece, por eso de los millones y hoy todos en casa tienen un pálpito, una esperanza diferente.
Efectivamente Susana llama a un afortunado, habla, hace el sketch, vuelve a llamar por teléfono a otro y regala varios millares de pesos, pero nunca a mi casa.
Hasta que por fin anuncia que viene la esperanza.
Que no es esa esperanza como cosa amorfa, hueca en el pecho, esa de intuición, de ese...que se yo. No. Es una mujer.
Una leona la chica. De Colombia, y de gira por Argentina, promocionando su liberación en el año 2009.
¡Ah bueeenoo! Repito en voz alta cuando dicen que es una actriz porno, orgullosa actriz porno. Me hago el canchero delante de los chicos, pues ellos saben que todo lo podemos hablar.
Por ejemplo, ella explica que cuando niña dormía con sus padres y éstos tenían relaciones delante de ella. Y esa parte no la pude explicar, es que se me atragantó un raviol de ricotta, justo en la nuez de Adán.
Pero no apagué, lo último que hay que hacer es rendirse frente a los hijos.
En ese momento la chica Esperanza explicó que en realidad ella era modelo, luego, actriz, y su esposo tuvo la fantasía de tener una pareja porno star, y a ella la fantasía le calzaba justo.
Explica orgullosa que le da lo mismo de a dos, de a tres, con mujeres, con hombres, que las escenas empiezan sin necesidad de que los graben, arrancan antes y terminan incluso ya sin técnicos en el set, es puro compromiso y amor a la profesión. Es tan educada, que sale del laburo y le habla a su esposo, y se le llena la boca con los detalles de la grabación, tan sólo para que su marido pueda disfrutar la fantasía a distancia.
A dormir, chicos, a dormir, mañana hablamos. ¡Porque lo digo yo y listo! Sin postre, qué tanto, es pesado el dulce de leche por la noche, da asco.
La tele la prendemos nosotros, y en la tele nos muestran, de a locos, de acuerdos, de a ratos y de amontones. ¿Esos somos?, ¿o quieren que eso seamos? Como fuere, recuerdo una linda lección de marketing que aprendí de Borja Prieto, y como estoy lleno de esperanza y pasado de rosca, aprovecho y le hago el informe al cliente con los pasos que inventó la industria del porno:





