Un policía intentó evitar un robo y mató a tiros a un inocente
Ocurrió en Maipú. Ezequiel Torres había ido a hacer unas compras con su novia a un almacén cuando dos asaltantes entraron a robar. El hijo de la comerciante, auxiliar de la policía rural, lo confundió con un ladrón y le disparó dos veces.
Ezequiel Torres acababa de cumplir 22 años y hacía una semana se había mudado con su novia Macarena a un departamento de la localidad de Maipú, en Mendoza. Trabajaba reparando tractores y era un apasionado del folklore: ya se había presentado a bailar en el festival de Cosquín y planeaba hacerlo por segunda vez en la próxima edición. Pero los sueños del muchacho quedaron truncos el domingo por la noche cuando fue al supermercado con su pareja y dos delincuentes entraron a robar. Un policía de civil lo confundió con uno de los ladrones y lo mató de dos tiros. Luego fue detenido.
En el momento del asalto, la víctima se encontraba en el negocio de la mujer que hacía siete días le había alquilado el departamento, y el hijo de la propietaria, el auxiliar de la Policía Rural de Maipú, Darío Agosti, quien terminó siendo su verdugo, descansaba en la planta alta del comercio.
Según los investigadores, todo ocurrió alrededor de las 22 en el mercado de Padre Vázquez 970, a unos diez kilómetros al sureste de la capital provincial. Los ladrones ingresaron de golpe al lugar y la dueña comenzó a gritar pidiendo auxilio. Su hijo, de 25 años, bajó las escaleras y acudió de inmediato en su auxilio.
Los diarios mendocinos pudieron reconstruir que los delincuentes habrían empujado a la mujer mientras dialogaba con Torres. Por eso, cuando Agosti entró al negocio se encontró con Torres encima de su madre, quien estaba ayudándola a reincorporarse. Ese movimiento fue mal interpretado por el policía y abrió fuego.
"Este hombre le apuntó a mi sobrino que se dio vuelta y le dijo 'yo no soy el ladrón'. Pero le tiró los dos tiros igual, uno cerca del pecho y otro cerca de la ingle”, explicó a la prensa Nelly Pizarro, madrina de la víctima. Al mismo tiempo, la madre del policía y la novia de la víctima le gritaron para advertirle que no se trataba de un ladrón, pero ya era tarde.
Segundos después de disparar, el policía reconoció su error: "No te preocupés que no le tiré a matar", le habría dicho a la novia de la víctima.
Luego, “como la ambulancia no llegaba el mismo policía se lo llevó en su vehículo al Hospital Paroissien de Maipú, donde no lo pudieron reanimar y murió”, agregó la madrina de Torres. "No hubo tiroteo entre los delincuentes y él. Por ahora ni siquiera se sabe quiénes fueron los ladrones", aclaró.
"Queremos justicia", aseguró Nancy Marique de Torres, madre de Ezequiel, conmocionada por lo sucedido. "Esto ha sido un caso de gatillo fácil, no un tiroteo, como publicaron algunos medios. No entiendo cómo le dan un arma a una persona así", lamentó.
"Nunca dijo alto ni le pidió a mi hijo que levantara las manos", continuó Nancy. Y exigió: "Queremos que el asesino quede preso No puede ser que una persona así tenga un arma."
Al cierre de esta edición, la policía no había podido dar con los dos delincuentes que entraron a robar en el comercio de la madre del policía.
Por su parte, el director de la policía mendocina, Juan Carlos Caleri, confirmó la detención de Agosti, quien quedó a disposición de la Fiscalía 10 de Maipú, donde se dispuso el secreto de sumario. "Nosotros no tenemos ninguna versión de intercambio de disparos. El policía quedó imputado de homicidio y fue pasado a disponibilidad", sostuvo Caleri.
La víctima y el victimario se habían conocido siete días antes cuando ambos firmaron el contrato de alquiler. Torres y su novia se mudaron al edificio de la madre del policía y recién volvieron a cruzarse con su hijo el domingo, cuando lo mató a tiros.