Iniciada la audiencia, la jueza Mariana Maldonado, acompañada de los jueces Juan Carlos Uboldi y Claudio José Chaminade, dispuso que las partes tendrían 15 minutos de exposición, y el primero en hablar iba a ser Julio Cesar Grassi desde la cárcel de Campana por Zoom, quien se defiende a sí mismo tras recibirse de abogado dentro de la cárcel.
Durante su exposición, aseguró que es “inocente”. “Muchas veces, un error judicial puede llevar a una persona inocente a la cárcel”, sostuvo.
“Yo he militado como sacerdote y con acciones en barrios populares contra todo tipo de maltrato frente a los niños y adolescentes. Para mí, eso es aberrante y lo repudio”, sumó.
Por otro lado, aseguró que, en 22 años, desde la acusación hasta la actualidad, ha tenido una conducta intachable. “El abuso siempre representa una actitud de poder, daño contra una persona débil, y nada de eso ha ocurrido. Voy hacer útil a la sociedad, si la iglesia me lo permite”, dijo.
Afirmó además que tiene “contención familiar y económica” y subrayó los estudios que hizo desde la cárcel, afirmando que está preparado para la reinserción.
Por su parte, el fiscal de ejecución Mario Ravizzini, dijo que Grassi se encuentra habilitado a pedir la libertad condicional, ya que cumplió los dos tercios de la condena. Incluso está a cuatro años de cumplir los 15 años de prisión dictada en su contra. Sin embargo, objetó que el condenado no aceptó hacerse la pericia psicológica y cuestionó la vivienda a la que pretende ir a vivir en caso de salir, ya que se trata de una casa en la que vivirá solo.
Mientras tanto el abogado Sergio Piris, que representa a la víctima conocida como “Gabriel”, que fue la primera denunciante, aseguró que Grassi nunca mostró arrepentimiento y que no está listo para salir en libertad. “Es una falta de respeto todo lo que está haciendo este señor, no puede estar en libertad bajo ningún punto de vista, y solicito que se rechace la petición”, dijo, por último.
Tras las exposiciones, el tribunal resuelve qué sucederá con el destino de Grassi, si volverá a pasar sus días en reclusión o si, por el contrario, recupera la libertad solicitada.
¿Cuándo debería salir de la cárcel el padre Grassi?
Según la condena, el cura cumpliría su pena el 30 de mayo de 2028. En principio, por el ya derogado beneficio denominado "2x1" podría haber salido el 7 de agosto de 2026, pero en 2022 la Cámara de Apelaciones de Morón decidió computarle esos años por eso su condena se amplió dos años más.
Sus abogados habían apelado la decisión de la Cámara, pero el recurso extraordinario fue rechazado e insistieron con un recurso de queja que no fue resuelto por la Corte.
Grassi –dicen– está obsesionado con su defensa. Recurre cuanta resolución toma la Justicia y ahora avanzó un paso más: desplazó a su equipo de defensores y se puso al frente de su representación.
Fue en mayo que el cura cumplió 10 años preso, es decir dos tercios de la pena. Por eso, presentó su pedido de libertad anticipada que ahora debe definir la justicia.
A pesar de la condena, la Iglesia Católica nunca echó a Grassi del clero. El ex obispo de Morón, monseñor Luis Eichhorn, le prohibió el ejercicio del ministerio sacerdotal.
El Vaticano dispuso una investigación sobre las denuncias contra Grassi. Hicieron un informe que enviaron a la Congregación para la Doctrina de la Fe pero nunca tomaron una decisión definitiva sobre su situación.
Ante esa pasividad, ahora, en su pedido para salir de la cárcel, él manifestó que se dedicará a realizar misas y a "ser sacerdote".
Las denuncias
Grassi gozó de la impunidad del poder y de la cobertura que obtuvo gracias a su popularidad. La primera denuncia en su contra fue en 1991 cuando fue denunciado en Mercedes, pero la justicia archivó la causa. El juez que intervino fue Julio Cámpora, a quien Grassi calificaba como "nuestro juez de menores”.
Cinco años después, Grassi abusó de uno de los denunciantes y, en 1998, fue denunciado por abusar a otro niño en la fundación. En el 2000 sumó otra denuncia por atacar sexualmente a un chico en la sede de Felices Los Niños de El Calafate, Santa Cruz.
En noviembre del 2000, el cura pedófilo fue denunciado a través de una carta anónima que informaba los abusos que cometía contra los niños de su fundación. La causa tramitó en el Juzgado de Menores N° 3 de Morón y se archivó.
El 23 de octubre de 2002 el programa Telenoche Investiga reveló en un informe titulado "Con los chicos, no" las denuncias contra el sacerdote por abuso sexual a jóvenes internados en la Fundación Felices los Niños.
La Justicia lo condenó recién en 2009. En ese mismo juicio fue absuelto por otros 15 delitos contra la integridad sexual, que consideraron no se pudieron probar.
A pesar de estar condenado, no fue a la cárcel hasta 2013, cuando la Suprema Corte bonaerense ratificó la pena y se ordenó su detención. En 2014, Grassi volvió a ser noticia esta vez no por abusar de menores de edad, sino por desviar donaciones otorgadas a la fundación hacia el penal N° 41 de Campana.
(Esta información está siendo actualizada)