La muerte de Ángel, el niño de cuatro años que falleció en Comodoro Rivadavia, sumó en las últimas horas nuevos elementos que profundizan la investigación judicial y las sospechas en torno a su entorno familiar. Según informó la agencia Noticias Argentinas, las primeras pericias detectaron lesiones internas en la cabeza del menor, mientras se aguarda con expectativa el resultado de la autopsia.
El hecho se produjo el pasado domingo 5 de abril, cuando personal de emergencias acudió a la vivienda en la que el niño residía con su madre, tras un llamado que alertaba sobre un cuadro grave. De acuerdo a los reportes, el menor había sufrido un paro cardiorrespiratorio y fue trasladado de urgencia al Hospital Regional, donde los médicos confirmaron su fallecimiento horas después pese a las maniobras de reanimación.
Desde ese momento, comenzaron a surgir dudas sobre lo ocurrido dentro del domicilio. La principal hipótesis que manejan los investigadores apunta a una posible participación de la madre, en línea con denuncias previas realizadas por el padre del niño y su entorno cercano.
Embed - https://publish.x.com/oembed?url=https://x.com/tiempodesanjuan/status/2042339716570181952&partner=&hide_thread=false
Las sospechas cobraron mayor fuerza luego de que los primeros estudios forenses confirmaran la presencia de lesiones internas en la cabeza, dato que fue dado a conocer por el portal ADNSur. No obstante, el resultado final de la autopsia aún no fue difundido y será determinante para establecer si hubo intervención de terceros en la muerte.
En el marco de la causa, la Justicia ordenó un allanamiento en la vivienda de la madre, donde se secuestraron teléfonos celulares y otros elementos que serán analizados.
Mientras tanto, el caso también generó conmoción en el entorno familiar. Allegados al padre denunciaron presuntos antecedentes de maltrato y cuestionaron la actuación de los organismos de protección. Incluso, en redes sociales se viralizó un video en el que el niño lloraba y, según afirmaron, manifestaba que no quería ir con su madre.
Una amiga de la pareja del padre, identificada como Marisol Núñez, sostuvo que existían registros y audios que advertían sobre la situación del menor. “Nadie hizo nada”, expresó, al tiempo que aseguró que el niño no tenía vínculo con su madre biológica y que existían denuncias previas.
Además, afirmó que la mujer se retiró del hospital antes de que se confirmara el fallecimiento, lo que generó aún más cuestionamientos en el entorno.
Sin embargo, desde el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, el jefe del servicio de Pediatría, Luis Cisneros, indicó que en una primera evaluación no se habían observado signos evidentes de violencia. “No consta en la historia clínica signos de violencia. Nosotros no podemos hacer juicio de valor, sino simplemente describir lo que observamos”, explicó.
En medio de la investigación, este miércoles por la noche se realizó el velatorio del niño y posteriormente sus restos fueron inhumados en el cementerio Oeste de la ciudad chubutense.