La interna en el Sindicato de Camioneros ha escalado de la disputa familiar a una abierta confrontación política, siendo el escándalo de la presunta malversación de fondos en el Hotel 15 de Diciembre de Mar del Plata el detonante principal de la crisis de sucesión. Este caso no es solo una investigación por sobreprecios y desvíos, sino el escenario elegido para dirimir el futuro del gremio.
El fraude como disparador de la interna
La causa judicial indaga un supuesto fraude que podría ascender a USD 10 millones en el hotel, un edificio de doce pisos actualmente cerrado por reformas. La investigación, a cargo del fiscal David Bruna en la Unidad Funcional N° 10 de Delitos Económicos, se focaliza en presuntos sobreprecios en servicios y alimentos del complejo sindical. Además, la Justicia de Mar del Plata investiga movimientos financieros sospechosos, incluyendo el manejo de cheques sin monto completado y gastos operativos que, se señala, superaban por varias veces la facturación de los otros complejos del gremio.
La acción judicial fue impulsada por Héctor "Yoyo" Maldonado, quien se desempeña como secretario de Prensa, Cultura y Turismo, y es un hombre de máxima confianza y lealtad de Hugo Moyano. La presentación de la denuncia por parte de un hombre del círculo íntimo de Moyano padre generó un sismo que rápidamente se transformó en una purga interna.
La pregunta que incomoda a la cúpula es central: “¿Cómo pudo una maniobra fraudulenta de tal volumen prosperar durante tanto tiempo sin que nadie, absolutamente nadie, en la Secretaría Gremial o Tesorería, la detectara?”. Esta incredulidad generalizada alimenta la sospecha de que el escándalo no es un simple caso de corrupción descubierto, sino "munición utilizada en la lucha por el control del gremio".
La purga y el desplazamiento del ala de Pablo
Con Hugo Moyano, de 81 años, lejos de su mejor momento de salud y político, su liderazgo se ha vuelto vulnerable. El uso de la denuncia judicial es interpretado como una jugada estratégica para desestabilizar a los cuadros que responden a su hijo, Pablo Moyano.
La respuesta de la conducción sindical fue inmediata y contundente: la eyección de dos integrantes de la Comisión Directiva, Claudio Omar Balazic y Paulo Héctor Villegas. Balazic y Villegas son cercanos al ala de Pablo Moyano y reportan a Marcelo “Feucho” Aparicio. Sus salidas, según se reporta, habrían sido "ordenadas por Hugo" Moyano. El despido de estos dirigentes se lee como un claro mensaje de debilitamiento dirigido al sector de su hijo.
La defensa de los desplazados ha introducido otra capa de complejidad, pues aseguran que el origen de la maniobra viene "desde Capital" y que ellos solo completaban las órdenes de pago. Esta postura apunta directamente a los niveles más altos y antiguos de la conducción del gremio, es decir, a quienes rodean a Hugo Moyano y a su esposa, Liliana Zulet, quien es administradora de gran parte del holding familiar. De hecho, entre los elementos bajo análisis judicial figuran cheques firmados por los directivos desplazados, lo que añade complejidad a la pesquisa.
Las manifestaciones de la fractura
La feroz interna Moyano vs. Moyano, que lleva años desarrollándose entre Pablo y Liliana Zulet, ahora se manifiesta explícitamente en el gremio. Este enfrentamiento interno se ha expuesto públicamente a través de hechos de violencia y ataques directos.
Semanas atrás, facciones de trabajadores afiliados al sindicato protagonizaron una "salvaje pelea" que incluyó grescas, trompadas y patadas en la cabeza, durante un partido de fútbol en el Club Argentino de Merlo. Este enfrentamiento es atribuido a la puja interna. Uno de los bandos que participó en la gresca respondería a Jerónimo Moyano (otro hijo de Hugo, quien se mantiene fiel a su padre) y el otro al sector de “Feúcho” Aparicio y Pablo Moyano.
Además, la fractura interna fue expuesta mediante panfletos, arrojados desde una moto frente a la sede del sindicato, que llevaban la consigna: “Marcelo Aparicio dejá de robarle a Hugo M., vos también participaste”.
A pesar de las acusaciones y de su histórica cercanía con Pablo Moyano, Marcelo Aparicio es considerado un hombre clave en la estructura y mantiene la confianza de Hugo Moyano, quien le ha encomendado la resolución de conflictos complejos. Las voces dentro del gremio sospechan que las expulsiones responderían a una estrategia de Hugo Moyano para neutralizar una supuesta maniobra interna en favor de Pablo.
De esta manera, el Hotel 15 de Diciembre se erige como "la pieza de ajedrez sacrificada" en esta lucha encarnizada, cuyo desenlace definirá inevitablemente al sucesor del líder histórico de Camioneros.