El papa Francisco, sumergido en un mar de rumores sobre su posible renuncia por problemas físicos, enfrenta ahora a los que llamó “medios ideologizados” que lo tildan de comunista. La reacción de ciertos medios conservadores, y de una parte de la grey católica, se viene dando desde el comienzo de su papado por declaraciones y acciones que suenan “revolucionarias”, en el contexto eclesiástico.
El último round de esta interminable pelea se está combatiendo alrededor de las afirmaciones del heredero del trono de Pedro sobre Cuba y su líder, Raúl Castro, hermano de menor de Fidel, el icónico líder marxista-leninista que falleció el 25 de noviembre de 2016 a los 90 años.
Francisco señaló, en la cadena norteamericana Univisión, que “yo quiero mucho al pueblo cubano, lo quiero mucho y tuve buenas relaciones humanas con gente cubana. Y también, lo confieso, con Raúl Castro tengo una relación humana”.
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El papa Francisco junto a Raúl Castro
Y profundizó su posición al asegurar que “Cuba es un símbolo, Cuba tiene una historia grande, yo me siento muy cercano, incluso a los obispos cubanos”.
Sobre las críticas que le llovieron desde cierto sector del clero conservador, y de algunos fieles, respondió: “Ciertos grupos de medios de comunicación muy ideologizados, que se dedican a ideologizar la postura de los otros, a veces no saben distinguir el comunismo del nazismo, lo que es el populismo, lo que es un popularismo. Así que cuando me acusan de comunismo, digo: ‘Qué trasnochado que está esto’. Esas acusaciones ya pasaron, las veo como trasnochadas, no me preocupan, nacen de pequeños grupos ideologizados”.