La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) informó que la recaudación de febrero alcanzó los $16,23 billones, lo que representa un incremento nominal del 20,1% respecto al año anterior. Sin embargo, al contrastar esta cifra con una inflación interanual estimada en torno al 32%, los ingresos del fisco sufrieron una caída real del 9,7%. Con este resultado, la recaudación encadena su séptimo mes consecutivo de retroceso en términos reales.
Según el fisco y analistas privados, el desplome responde a una combinación de factores económicos y administrativos:
- Comercio Exterior: Se registró una fuerte desaceleración de las importaciones comparado con la alta base del año previo. Además, la reducción de alícuotas en los Derechos de Exportación (especialmente soja, trigo y maíz) y la quita de aranceles afectaron los ingresos.
- Factores Administrativos: Influyó la restitución de los certificados de exclusión de percepción aduanera (que permitió a importadores evitar pagos anticipados de IVA y Ganancias) y el hecho de que febrero tuvo tres días hábiles menos que en 2025.
- Conflictividad: En el sector agroindustrial, paros gremiales en terminales aceiteras afectaron la liquidación de divisas y, por ende, la recaudación por retenciones.
Radiografía de los impuestos
El análisis por tributo muestra que casi todos los gravámenes perdieron contra la inflación, con excepción del Impuesto a los Combustibles, que creció un 18,8% real debido al aumento de sus alícuotas.
En el extremo opuesto, los Derechos de Exportación fueron los que más cayeron, con un derrumbe del 39,6% real. Por su parte, el IVA neto, termómetro del consumo y la actividad, registró una baja del 13,6% real. Dentro de este impuesto, el componente aduanero (IVA DGA) sufrió un desplome del 37%.
Los recursos de la Seguridad Social también retrocedieron un 5% real, afectados por el comportamiento del salario real y el nivel de empleo formal. En tanto, el Impuesto a las Ganancias mostró una mayor resiliencia con una caída de apenas el 1,3% real.
Impacto en las arcas públicas
La caída de la recaudación golpeó tanto a la Casa Rosada como a las provincias. Se estima que la recaudación que queda en manos de la Nación descendió un 10,5% real, mientras que los recursos coparticipados a las provincias y CABA cayeron un 8%.
En términos monetarios, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) calcula que la pérdida total de poder adquisitivo para ambos niveles de gobierno fue de $1.740.934 millones solo en el mes de febrero. Esta erosión de los ingresos plantea un desafío creciente para el cumplimiento de las metas fiscales en un contexto de persistente debilidad del consumo interno