El gobierno nacional anunció la eliminación de retenciones y derechos de exportación a las economías regionales y la medida alcanza al principal producto agroindustrial de San Juan y Mendoza, el vino. La nueva disposición que fue confirmada ayer por el ministro de Economía, Sergio Massa, comenzará a regir a partir de 1 de septiembre. Sin retenciones al vino, el desafío es calcular cuánto dinero dejarán de pagar las bodegas al fisco, y lo absorberán mejorando su competitividad.
A pedido de Tiempo de San Juan, el director del Observatorio Vitivinícola Argentino, Daniel Rada, elaboró un informe donde calcula cual será el impacto real en dólares que las bodegas ya no pagarán al fisco, y que por lo tanto, podrán usar para mejorar su competitividad.
La cifra estimada es impactante: 33,7 millones de dólares en retenciones quedarán en manos de los establecimientos exportadores, monto que hoy está yendo a la recaudación del Estado nacional. A valor del dólar oficial de hoy, implican nada menos que 9.553.950.000 pesos. Del total de la cifra, el vino fraccionado no pagará al fisco 29,8 millones de dólares (unos $8.448 millones), y el mosto 3,9 millones de dólares (casi $1.106 millones).
Los datos son una estimación para todo el 2003, en base a lo que viene pasando con las exportaciones vitivinícolas este año. No es posible saber qué porcentaje de esa cifra corresponde a la provincia de San Juan, porque para recabar la información hay operaciones cruzadas y no se discrimina por provincia, explicaron.
Además, desde el Observatorio Vitivinícola recordaron que las bodegas venían trabajando con un mecanismo de quita de retenciones parciales: las bodegas chicas, que exportan hasta 500 mil dólares no pagaban retenciones. Las que exportaban entre 500 mil y 1 millón de dólares, pagaban la mitad de la tasa de retenciones, que es del 4.5% sobre el total facturado. Por encima de esa cifra de exportación se aplicaba la tasa de retención plena.
El pedido para terminar de desarmar el actual esquema vigente de retenciones o derechos de exportación que pesan sobre las bodegas y establecimientos vitivinícolas es un viejo e insistente reclamo hecho desde COVIAR , Bodegas Argentinas y otras entidades vitivinícolas a las autoridades nacionales. Con esta medida se busca mejorar la competitividad externa del vino argentino en los mercados del mundo y contribuir a la generación de divisas y empleo en el interior del país. La vitivinicultura como actividad económica está presente en 18 provincias argentinas, entre ellas San Juan.