Desde hace un tiempo, los propietarios de estaciones de servicios, a través de la Cámara de Combustibles de San Juan, vienen cuestionando el freno que pone el gobierno nacional al precio de los combustibles cada mes, e insisten en que el valor de venta al público está muy atrasado y que el negocio no es rentable. Ayer se conoció que esta semana las naftas aumentarán un 4%, el séptimo incremento del año acordado entre las petroleras y las secretarías de Energía y de Comercio en el marco de Precios Justos.
Incluso esta mañana, el empresario Bernardo Turcuman, vicepresidente de la Cámara de Combustibles, dijo en una entrevista en Canal 13 que el precio de la nafta debería costar el doble para ir en sintonía con el resto del mundo, es decir, que se debería vender al público entre $450 a $500 el litro. Su argumento es que el combustible es un "comoditie" y tiene precio internacional. En otras oportunidades, la titular de la Cámara, Analía Salguero, ha explicado que el margen en que se desarrolla el negocio es cada vez más chico por este motivo, y que eso los obliga a tener que vender más litros para poder cubrir los costos.
No obstante, esa realidad se contrapone con otra: el crecimiento que está teniendo el sector en la provincia, con 7 inversiones importantes en estaciones de servicios en diferentes zonas.
Hay dos que están en boca de todos porque los vecinos se oponen a su instalación en dos zonas coquetas de la provincia: una está ubicada sobre Avenida Libertador antes de Santo Domingo, al lado del barrio Ayres del Libertador en Rivadavia, ya inversión la realiza Salguero. La otra está en la zona de Esteban Echeverría e Ignacio de la Roza, en Capital, a cargo del empresario Eduardo “Chiqui” Barceló.
estacion de servicio en ignacio de la roza y Echeverria, en Capital.jpg
Pero, además, casi frente al Aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento, en Las Chacritas, 9 de Julio, avanza otra estación dual de bandera Axion. En el sector explicaron que los dueños de este emprendimiento son una familia de chacareros y estacioneros de Mendoza. Cerca de allí, otra estación de GNC que fue bandera blanca se amplió y abrió hace poco bajo el ala de Axion.
A su vez, la familia Rodríguez –que tiene un par de estaciones en la provincia- también está invirtiendo en una tercera, en calle Abraham Tapia, en la esquina del club Unión Vecinal de Trinidad. Será una estación dual, es decir que venderá combustible líquido y GNC.
En el sector explicaron a Tiempo de San Juan que la grilla se completa con otras dos estaciones más que se vienen, una de GNC en las inmediaciones de San Miguel y República del Líbano, en Rawson; y otra de combustible dual en Pocito.
Los motivos
Fuentes del área de combustibles señalaron que la inversión necesaria para construir una estación de servicio normal ronda los 3,4 millones de dólares. Entonces, si el negocio no tiene rentabilidad, ¿por qué hay empresarios dispuestos a invertir millones? Un viejo referente del sector lo explica casi jocosamente: “La cabra tira al monte”, dijo al ser consultado, explicando que quien toda la vida se dedicó a los combustibles, seguirá en el rubro.
Hablan también de que el negocio suele tener “años buenos” que bien valen arriesgarse. O que el alto volumen de dinero “liquido” que origina la venta de combustibles sirve para apalancar otros negocios. En ese sentido la fuente recordó, por ejemplo, que durante la época de las cuasi monedas –debido a la crisis del 2001 cuando el país dejo la convertibilidad- las estaciones de servicio eran una "gran Casa de Cambio" para los Lecops en San Juan.