El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este martes una nueva baja de las retenciones que tributan las exportaciones del sector agropecuario. La medida implica una reducción de dos puntos porcentuales para la soja, que pasará a tributar el 24%, así como para el maíz, el trigo y el girasol.
"Damos hoy un nuevo paso en el camino del alivio fiscal para el sector agropecuario, avanzando en la reducción permanente de los derechos de exportación para las cadenas de granos y subproductos", explicó Caputo desde su cuenta de la red social X.
"Eliminar las retenciones ha sido siempre una prioridad para el presidente Javier Milei. Y seguiremos haciendo todo lo posible por alcanzar este objetivo lo antes posible. Ya hemos dado muchos avances concretos en esta dirección y seguiremos haciéndolo, en la medida que las condiciones macroeconómicas así lo permitan", subrayó.
Con esta decisión del gobierno, la alícuota para los subproductos de la soja pasará del 24,5% al 22,5%; para trigo y cebada del 9,5% al 7,5%; para maíz y sorgo del 9,5% al 8,5%; y para girasol del 5,5% al 4,5 por ciento.
"Esta baja de retenciones busca mejorar la competitividad de la agroindustria, uno de los motores más potentes de la economía argentina y responsable de cerca del 60% de nuestras exportaciones. De esta manera, reafirmamos nuestra convicción de que el campo argentino seguirá creciendo, generando empleo, impulsando el desarrollo en cada región del país y fortaleciendo la presencia de la Argentina en los mercados del mundo", agregó Caputo.
Por su parte, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, indicó que la medida se aplicará desde hoy. "El camino será el de bajar impuestos, siempre respetando el equilibrio fiscal", señaló.
A fines de septiembre, el Gobierno había eliminado las retenciones de manera transitoria. Esa decisión generó ingresos por U$S7.000 millones, en un contexto de tensión cambiaria previa a las elecciones legislativas.
Antes, la administración libertarias había dispuesto rebajas mediante los decretos 697/24, 38/25, 439/25 y 526/25, que llevaron las alícuotas al 0% para economías regionales, productos lácteos, porcinos y otras actividades. El objetivo fue impulsar el valor agregado, el desarrollo exportador y la competitividad de sectores estratégicos.
FUENTE: Crónica