El enero anormal en San Juan, con lluvias que van mudándose de departamento en departamento para prácticamente no dar respiro durante un día, sumadas al fuerte impacto del granizo que se presenta de un modo más habitual que nunca antes; ha provocado un llamativo efecto en las ferreterías sanjuaninas. Desde el sector afirman que, si bien no hay cifras concretas, por el movimiento de gente saben que es la primera vez en la historia que venden tanta membrana al mismo tiempo en la provincia.
“Esto es como ir al médico. Uno no va ante el primer estornudo, sino cuando la enfermedad ya está avanzada. Lo mismo pasa con la membrana, si no llueve no nos damos cuenta en qué estado está, pero si llueve con la intensidad que se está registrando, no queda otra que cambiarla”, afirmó a Tiempo de San Juan, Juan Janavel, presidente de la Cámara de Ferreteros de la provincia para graficar lo que está viviendo el sector.
En ese contexto, contó que hay dos factores por los que la gente está reparando sus techos. Por un lado, el fuerte sol sanjuanino afecta las membranas y las va resecando. Esa situación no se percibe hasta que llueve con fuerza y el agua comienza a filtrarse, por lo que hay que hacer reparaciones.
El otro factor que ha incidido es el granizo, que con un tamaño mucho mayor al que precipita normalmente en la provincia y presentándose en tantas zonas, ha generado roturas en los techos que obligan a cambiar o arreglar la membrana.
En estos casos, señaló el ferretero, “hay dos alternativas. Si la rotura es grande no queda más que cambiar los paños completos. Pero, en los casos en los que el granizo deja pequeños piquetes, muchos están optando por cubrir la membrana antigua con membrana líquida”.
Los costos del material
Si bien el precio de la membrana depende de su calidad, según los milímetros de espesor de aluminio que contenga, en promedio, el rollo de un metro de ancho por 10 metros de lineales, cuenta entre $35.000 y $55.000, según detalló Janavel.
En cuanto a la membrana líquida, que también se puede comprar en las pinturerías, también hay variación de precios teniendo en cuenta la calidad y la cantidad que se compre, porque se consigue en baldes de cuatro, diez y veinte litros. De ellos, el más pequeño tiene un precio aproximado de $150.000. “Es más caro, pero se vende mucho también”, aseguró el comerciante.
Por otra parte, Janavel se refirió a las ventas en general. Aseguró que, más allá del incremento en este tipo de materiales, a los que se suman los policarbonatos para las claraboyas, que también han sufrido daños por el fenómeno meteorológico; la actividad en el sector sigue en baja.
“La situación está complicada. Las ventas no andan bien. Han estado en baja en todo el 2024 y el inicio del 2025 no llega a cubrir nuestras expectativas. El último reporte que tenemos es el de diciembre pasado y la caída en las ventas en cuanto a diciembre de 2023 fue de entre el 14 y el 15 por ciento. Aún así, estamos manteniendo la actividad y no ha cerrado ningún local. Pero tendremos que ver qué pasa en los próximos meses”, sostuvo el representante de los ferreteros sanjuaninos.