En medio de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional por la reestructuración de la colosal deuda a muy corto plazo que tomó el gobierno de Mauricio Macri, la administración de Alberto Fernández pagó un vencimiento con la entidad multilateral de crédito por 1.855 millones de dólares.
Para realizar la operación, el gobierno echó mano a 1.3 millones de DEGs (Derechos Especiales de Giro), la moneda que el organismo utiliza para aportar a sus miembros.
Con esta salida, las Reservas Brutas del Banco Central quedaron en 39.153 millones de dólares.
El próximo vencimiento que debe afrontar el gobierno es de 1.085 millones de dólares entre el 28 de enero y el 1 de febrero.
Si ya este monto es difícil de afrontar para el país, cuyas reservas netas apenas alcanzan los 3.600 millones de dólares, será más difícil cumplir con la obligación por 2.816 millones de dólares que vence entre el 21 y el 22 de marzo.
Los más optimistas esperan que para este momento el acuerdo entre Argentina y el organismo esté firmado, y este pago no sea un problema.