Que no es necesario tener el aire
acondicionado a 19º, alcanza con 25º o 26º, que se puede apagar una vez que la
habitación alcanzó esa temperatura, que no hay que prenderlo cuando no hay
nadie en esa pieza. Son sólo algunos de los consejos que dio el presidente del
Ente Provincial Regulador de Energía (EPRE), Jorge Rivera Prudencio.
La meta es lograr un ahorro en el consumo para
evitar subas mayores en el nuevo cuadro tarifario, ya que contempla menos
aumento para los que más ahorren. Con incrementos que van desde un 40 % a un
100 % en el caso de los residenciales.
"En invierno no hacer abuso del calor
eléctrico, en invierno hay que estará abrigado aún dentro de la casa. Nunca el
criterio de las grandes cadenas del país, en verano uno se hiela y en invierno está
transpirando sacándose la ropa. Eso no se puede hacer, la energía es un bien
escaso y es una tontera malgastar algo porque sí. Yo creo con poco esfuerzo se
puede llegar al ahorro del 20 %”, dijo el funcionario.
Agregó que hay que saber usar la plancha, la
heladera ponerla en un término medio, el lavarropa no lavar todos los días poca
ropa sino llenarlo y lavar cada dos o tres días, "son cuestiones básicas”.
Hay varios sitios web que dan buenos consejos
para ahorrar energía en verano:
1. Combate el calor sin aire acondicionado.
Hay muchas formas de bajar la temperatura sin utilizar el aire acondicionado.
Un dato: un ventilador gasta un 90 % menos de energía que el aire acondicionado
y su aire produce un descenso de la temperatura de entre 3 y 5 grados. Por
ello, se recomienda utilizar ventiladores de techo o de pared que ayudan a
disminuir la temperatura con el movimiento del aire.
2. Baja las persianas y corre las cortinas en
las horas de mayor exposición al sol. De esta forma, al no entrar la luz
directa del sol, se evita que la temperatura aumente.
3. Genera corrientes de aire en casa. Deja
abiertas varias ventanas y verás como el movimiento del aire, aunque sea poco,
consigue reducir la sensación térmica en unos pocos grados.
4. Ventilar por la noche. Por la noche y
durante las primeras horas de la mañana, las temperaturas son más bajas. En
esos momentos es cuando hay que ventilar intensivamente la casa para intentar
bajar las temperaturas del interior.
5. Si usas aire acondicionado, controla la
temperatura. Si no hay más remedio que utilizar el aire acondicionado, lo mejor
es mantener una temperatura de entre 24ºC y 26ºC con el fin de gastar menos
energía al mismo tiempo que nos refrescamos. Es importante que el aparato tenga
termostato para controlar las temperaturas. Otro consejo a tener en cuenta:
mantén las ventanas cerradas mientras esté el aire funcionando.
6. Aprovecha la luz natural. En verano tenemos
más horas de luz y eso nos puede ayudar a ahorrar energía y dinero si sabemos
aprovecharlo. Si no queda otra opción que encender las lámparas, lo más
recomendable es utilizar bombillas de bajo consumo. ¿La razón? Gastan hasta un
75% menos y duran 8 veces más.
7. Apaga luces y aparatos. Apagar los aparatos
electrónicos que no utilizamos reduce la generación de calor en casa. A la hora
de sustituir los viejos, es fundamental elegir aquellos que ahorren energía y
que desprenden menos calor.
8. Desplázate en bicicleta o a pie. Las buenas
temperaturas del verano son una buena excusa para sacar la vieja bicicleta del
trastero y pedalear; o para caminar. Olvídate del coche y desplázate de forma
sostenible.
9. Viste con ropa fresca. En verano, evita
ropa apretada y utiliza prendas con tejidos naturales, como algodón o lino.
Vestir con ropa transpirable y ligera cuando hace calor hará que retrases la
hora de encender el aire acondicionado.
10. Prepara comidas frías. Otra manera de
refrescarse cuando el termómetro está que arde es comiendo platos fríos:
ensaladas, zumos, gazpachos y sopas frías o fruta harán que lleves mejor el
verano sin la necesidad de abusar de los ventiladores y aparatos de aire. Te
refrescarás por dentro y por fuera.