"La remoción de las rocas no es la mejor alternativa desde
el punto de vista del cuidado del medio ambiente y tampoco corresponde a las
mejores prácticas de la minería moderna”, sostiene Francisco Veloso, Presidente
del Directorio de Minera Los Pelambres, a través de un comunicado de prensa enviado
esta tarde.
Mañana se realiza en la provincia una audiencia de
conciliación entre las partes, Glencore (dueña de Pachón), Minera Los Pelambres
(la firma chilena) y la Provincia, constituida como querellante a través de la
Fiscalía de Estado.
Horas antes, la minera chilena adelanta que no es lo mejor
remover la montaña de escombros depositada en suelo sanjuanino que podría
generar contaminación ambiental. Para garantizar que no habrá daño ambiental
con el transcurso de los años es necesario realizar un Cierre Ambiental
integral y definitivo de la escombrera Cerro Amarillo, lo cual no ha sido
aceptado hasta ahora por Glencore, señalaron.
"Minera Los Pelambres propondrá el Cierre Ambiental
definitivo e integral de Cerro Amarillo, un depósito de rocas cuya construcción
fue aprobada por las autoridades chilenas en 2004. Sin embargo, luego de una
señalización del límite realizada en 2012 en esa zona de la cordillera,
solicitada por la provincia de San Juan, se constató que parte de esta
escombrera está ubicada en territorio perteneciente a la empresa suiza
Glencore, del lado argentino”, dice el comunicado.
Glencore, propietaria de esos terrenos, presentó distintas
acciones judiciales en San Juan contra Los Pelambres, pidiendo compensaciones y
el retiro de las rocas, entre otras acciones. Pero desde Chile sostienen que no
es la mejor solución.
Señalaron que estas escombreras son comunes en las
operaciones mineras y en otros tipos de construcciones, como los túneles, en
todas partes del mundo. "Si la motivación real es evitar riesgos para el medio
ambiente, lo que debemos hacer es un Cierre Ambiental integral y definitivo”,
dice Veloso.
Y aseguraron que retirar la escombrera Cerro Amarillo
causaría mayores impactos ambientales, porque implica la operación, durante
varios años, de camiones, palas y otros equipos mineros, generando emisiones de
polvo, gases de efecto invernadero y otros daños a la flora y fauna que vive en
el lugar.
"Minera Los Pelambres está dispuesta a aplicar, apenas
cuente con los permisos, un Plan de Cierre Ambiental acordado con las
autoridades de San Juan. Hasta el momento, como prueban estudios realizados por
organismos técnicos independientes, Cerro Amarillo no ha provocado daños
ambientales a la zona”.
Lo que dice Pelambres sobre el conflicto con Glencore
Minera Los Pelambres comenzó a operar en 1999. Organismos
técnicos y ambientales chilenos autorizaron su construcción y operación y, en
este contexto, de la escombrera Cerro Amarillo, en el entendimiento que estaban
actuando en Chile. Estas autorizaciones fueron otorgadas luego de estudios
ambientales y sectoriales.
La escombrera Cerro Amarillo no es un depósito de basura;
contiene roca inerte que ha sido removida para poder acceder al mineral. Tiene
un plan de Cierre Ambiental aprobado por los organismos técnicos mineros
chilenos, ya que las escombreras y sus planes de cierre son parte normal de las
actividades mineras.
Por esta razón, desde un primer momento Minera Los Pelambres
ha planteado que la solución técnica a esta situación es el Cierre Ambiental,
que es lo que se hace en la industria minera moderna. Habiéndose aclarado en
2012 que Cerro Amarillo está a ambos lados de la frontera, para realizar su
cierre integral se requiere la colaboración de Glencore y el entendimiento de
ambos países, ya que implica el tránsito de equipos y trabajadores de uno a
otro lado de la frontera.