Esta tarde a las 18, luego del cierre de los mercados, el
ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, anunciará en conferencia de
prensa el fin del cepo cambiario. La decisión ya está tomada y junto con el
levantamiento de las restricciones se conocería también el valor del dólar, que
tras la devaluación esperada se supone rondará entre los 14 y los 15 pesos,
según especulaciones del mercado financiero. Se desmonta así el mecanismo que
impuso Cristina Kirchner en octubre de 2011, tras obtener la re elección.
El levantamiento del cepo, con todo, no significará una
liberación total del mercado cambiario. Por lo que trascendió hasta ahora, las
ventas de dólares al público (empresas, importadores e inversores) estará en
línea con los dólares que ingresen al Central. Por ahora, hay compromisos de
las cerealeras para liquidar 330 millones de dólares por día por la venta de
granos aún no vendidos, que se reforzarían más adelante con anticipos de
divisas a cuenta de la futura cosecha.
También se estuvo negociando contra reloj un préstamo puente
con bancos internacionales, por un monto de al menos 8.000 millones de dólares,
para usarlos de respaldo ante una eventual disparada del tipo de cambio libre
que surja tras la devaluación del peso.
La idea del equipo económico es aplicar una "flotación
administrada" del tipo de cambio, para que oscile en una banda no oficial
pero preestablecida. Ni muy alto, para no alentar expectativas inflacionarias,
ni muy bajo, para que no desaliente la liquidación de divisas por parte de los
exportadores.
El Banco Central estuvo preparando el terreno para la
devaluación con la licitación de letras de ayer, en la que permitió una suba de
tasas de interés como para tentar a quien tenga pesos a que los invierta en
activos en moneda nacional, y no busque cambiarlos por dólares.
Ahora el mercado espera que el tipo de cambio, las tasas de
interés y la inflación encuentren un punto de equilibrio que desaliente una
corrida cambiaria, que obligue a subir aún más las tasas.