Por Viviana Pastor
Fabián Tello llevaba 4 años presentando su proyecto en Capital Semilla sin salir beneficiado con este crédito que otorga el Ministerio de Industria de la Nación a jóvenes emprendedores. Este año no se iba a presentar, pero lo hizo y fue decisivo: logró una ayuda financiera para iniciar la construcción de pequeñas casas rodantes en su taller de Santa Lucía, que serán las primeras construidas en San Juan.
Con gestos de gran emoción, Fabián contó que se le ocurrió producir casas rodantes porque en la provincia de La Pampa trabajó en un taller que las fabricaba y allí aprendió. Incentivado por la nula oferta de estos productos en San Juan y la alta demanda, no dudó en reorientar su proyecto y no sólo resultó electo, sino que fue uno de los tres oradores en el acto de entrega de 273 créditos en la provincia. Le entregó a la ministra Débora Giorgi una maqueta del modelo de casillas rodantes que construirá.
Las casas rodantes de Tello son especiales, son mini casillas que no miden más que una Kangoo, adentro sólo hay espacio para una cama de dos plazas y en la parte trasera se ubica la cocina, a la que se accede desde el exterior. Tendrá microondas, horno eléctrico, bacha, anafe, y opcional se puede agregar una heladera chica, con instalación eléctrica para tomar energía del exterior. Es un producto ideal para los amantes del turismo aventura que tienen en esta mini casa rodante –mini road es el modelo en inglés-, un resguardo seguro contra el clima, que puede ser remolcada por cualquier auto ya que es muy liviana, y que será muy económica, dependiendo de los accesorios se podrá conseguir desde los $25.000.
"Hay mucho potencial para estar producto en San Juan y en la provincias vecinas, además es muy innovador y me permite ensamblar todo lo que sé hacer”, dijo Fabián. Su esposa Melania aportó que la mini casilla es ideal para los que quieren pasar un fin de semana por ejemplo en Valle Fértil en temporadas pico cuando no se consigue alojamiento, o para los que aman el mountain bike y pueden perderse en lugares recónditos de la provincia con una casilla que les aporta mucha seguridad y comodidad.
Fabián hará todo, la carrocería metálica y el interior de MDF. Con los 40.000 pesos del beneficio, comprará maquinaria y dará mayor seguridad a su taller. Para la primera casilla rodante pedirá un adelanto para materiales y puede tenerla lista en un mes a partir de su encargo.
"Soy muy emprendedor y me gustaría podar montar una empresa y darle trabajo a la gente, si tengo esa capacidad para generar empleo me gustaría darle una oportunidad a los que tienen ganas de trabajar”, señaló. Luego agradeció al apoyo de Claudia Fernández, la flamante representante del Ministerio de Industria de la Nación en San Juan, ya que sin su aporte no hubiera ganado el crédito de honor.
Su sueño era ser un crack en el fútbol y aunque trabajó duro en eso no se le dio como esperaba. Pero para estar de alguna forma cerca de su pasión, Fabián eligió estudiar kinesiología, título que obtuvo el año pasado. Por ahora se gana la vida como carpintero.
"Mi idea es compatibilizar el taller con mi propio consultorio y trabajar medio día en cada cosa. Me hubiera gustado ser parte de un equipo de fútbol pero es difícil entrar como kinesiólogo. Cuando tenés el título al principio cuesta mucho insertarse, tenés que aceptar trabajos no pagos o muy bajo salario y yo tengo que mantener a mi familia, mi esposa Melania y mi hijo Joaquín. Ella estudia traductorado de inglés y profesorado de música”, contó Fabián.
Detrás de un sueño
A los 15 años se fue a cumplir con sueño: Jugar al fútbol profesionalmente. Acá empezó jugando en Peñarol y San Martin y luego se fue a jugar a Rosario y a La Pampa. "Estar solo me hizo crecer y ser responsable desde chico. Terminé la escuela en Rosario y me fui a jugar a La Pampa y en Ingeniero Luiggi salimos campeones después de 17 años sin títulos, en la final hice dos goles. Después me llamaron del club que salió subcampeón, me pagaban y me daban casa y comida y además trabajaba en la fábrica de casillas”, contó Fabián.
Cuando cumplió 20 años se volvió a San Juan porque quería estudiar, pero a su padre lo habían dejado sin trabajo y tenía que solventarse él mismo la carrera de kinesiología. Hizo de todo, fue mozo, carpintero, hacía y vendía semitas, lo que sea para juntar el dinero para la facu.
"Quería estudiar kinesiología por el fútbol, yo amo el fútbol, era mi sueño y sufrí porque no llegué a donde quería, aunque hice todo bien. Pero gracias al fútbol aprendí muchísimo y además hice muchos amigos”, contó.
Fabián y Melania muestran orgullosos la casa que él mismo construyó en el fondo de la de sus padres, en el barrio Retiro. Todos los muebles los hizo él también, "con recortes” casi sin gastar en nada; y con una gran dosis de creatividad: en la pared que separa la habitación del comedor instaló una pantalla plana rebatible, que les permite ver desde los dos espacios sólo dando vuelta la misma tele en la pared. Otra innovación que podría reportarle buenos ingresos.
San Juan en el programa nacional
La misma ministra Giorgi fue la que destacó el papel de San Juan en el programa Capital Semilla. "San Juan que entregó 273 proyectos mientras que Mendoza y San Luis juntos sólo sumaban 89 proyectos. Felicito a José Luis Gioja y a su equipo por estos números, esto significa que hemos recuperado el orgullo de hacer”, dijo la funcionaria nacional.