-¿Cómo pinta el año que viene? me preguntaba el dueño de una parrilla muy concurrida de Santa Lucía mientras daba el punto exacto a una mollejas y terminaba de dorar unos chinchulines ¿Cómo te está yendo en este momento? devolví pregunta por pregunta. Normal, respondió, estoy teniendo los clientes de siempre, en todo caso me han bajado algunas reuniones especiales pero que tampoco tuve en los últimos seis meses. Bien, continué, así creo que va a ser el año que viene, normal. Dí mis razones. Lo que se ha caído ya se cayó, la promoción industrial, la falta de rentabilidad del agro, la expectativa minera...todo eso ya ocurrió y no se ve en el horizonte provincial alguna otra calamidad que tienda a modificar lo que ya se está viviendo en el fin de año. Es más, si nos ponemos optimistas deberíamos suponer que todo lo malo ya pasó y que solo cabe mejorar, pero no conviene exagerar. Era una reunión con colegas, pero los demás se concentraban totalmente en atacar una punta de espalda. Continué.
miércoles 15 de abril 2026





