Pasaron 7 meses de la conquista de la Copa del Mundo, de aquel 18 de diciembre glorioso, y el fervor de los fanáticos todavía sigue vigente. Es por eso que con el comienzo del Mundial de Fútbol Femenino y con la Selección Argentina como participante de la competición, se estimaba que la banca fuera total para las representantes nacionales.
Ya sea por el horario, ya que el torneo se juega en Australia y Nueva Zelanda y son 13 horas de diferencia, o bien porque son chicas y no varones, el interés que despertó fue mucho menor al punto que no se puede comparar una cita con la otra. Incluso, sirvió como disparador de cualquier tema en los medios de comunicación y las redes, como el tatuaje de una jugadora, menos por lo deportivo.
Es por ello que Tiempo de San Juan -en un intento de apartarse de ese lugar- acudió al auxilio con cuatro expertas en la materia, que opinaron sobre el impacto de la competencia en el mundo y el papel del Seleccionado, dentro y fuera de la cancha, puesto que no hace más que reflejar la realidad de la disciplina en el país y en la provincia.
Si bien todas destacaron la evolución de las futbolistas, en un juego mejorado y una destreza física superior, también coincidieron en la falta de apoyo que existe no sólo en el fútbol femenino, sino en casi todos los deportes practicados por mujeres. No obstante, se ilusionaron con los avances que se dieron en la disciplina en los últimos años en nuestra tierra y deslizaron la posibilidad de que por qué no pensar en una Argentina protagonista en los próximos dos mundiales.
Entre la evolución y la ilusión
Una de las pioneras del fútbol femenino en San Juan, como lo es Mónica Vela, quien fundó junto a otras mujeres el primer equipo en la provincia, se mostró rendida a los pies del equipo argentino por la manera en que desarrolla su juego, como así también la entrega en cada partido. "Me saco el sombrero con las chicas, han trabajado muy bien para llegar ahí y se nota. En dos o tres mundiales más estoy segura que seremos candidatas", aseveró la experimentada ex futbolista y actual entrenadora de Palermo FC.
Por su parte, la reciente campeona del Apertura Femenino con Desamparados, que derrotó a San Martín en una apasionante final, Constanza Rampulla, se lamentó la derrota con sabor a injusticia con Italia y celebró la remontada ante Sudáfrica para el empate. Además, dijo estar esperanzada con lo que pueda pasar en el choque decisivo frente a Suecia. "Quedó demostrado que se está haciendo un trabajo copado, que hubo un avance en el país en el desarrollo de la práctica y tengo mucha ilusión, ojalá se nos de y podamos superar la maldita fase de grupo", sostuvo.
Una de las periodistas deportivas con más años en los medios sanjuaninos, Gisel Moreno, también opinó sobre el mundial y, al igual que la figura puyutana, renegó por los resultados del combinado nacional, señalando que el infortunio le jugó una mala pasada en el debut y que, de haber contado con más tiempo frente a las sudafricanas, la victoria habría sido asegurada. "Se jugaban unos minutos más y Argentina ganaba", resaltó quien destacó el buen nivel de juego de la Selección.
Por otro lado, una de las periodistas deportivas más jóvenes y de la nueva camada en los medios sanjuaninos, Lourdes Solano, confesó estar encantada con la Selección y que, a pesar de las primeras especulaciones, el segundo enfrentamiento del equipo fue bisagra. "Si bien ellas mismas dijeron que no se hacían ilusiones, que el objetivo era tratar de pasar de fase, la garra que mostraron dejó en evidencia que están para más", agregó.
El comienzo de la revolución
Desde su capacidad de análisis, quien supo ser cronista partidaria del Verdinegro no titubeó al marcar las cosas como son. "Para mí la gente no se prende. No sé si será el horario o que es un mundial femenino. No sé por qué seguimos con esa diferencia tonta que hay entre hombres y mujeres por el fútbol", manifestó y argumentó: "Quizás es la falta de difusión. Sólo la Televisión Pública transmite los partidos y, como no son hombres los que juegan, no importa mucho; lo mismo el apoyo económico, se sabe que no es el mismo".
La deportista en plena actividad y que viste los colores del Víbora se refirió al presente de la práctica en la provincia y, como dato clave, indicó que la final del femenino fue histórica -una vez más-, ya que se jugó en el Estadio del Bicentenario; lo que demuestra que las autoridades les están dando el lugar a las chicas. "Hoy nos sorprende tener la posibilidad de estar en el lugar que pisaron los campeones del mundo. Espero que el día de mañana, para las más chica sea un espacio más. Para nosotras fue especial porque no todos los días se tiene esa oportunidad", admitió y agregó: "El fútbol femenino se está desarrollando y cada vez somos más y más chiquitas, por lo que está bueno pensando en tener un semillero. Formar parte de la historia es muy lindo".
La mujer que se animó a pelear con todos y contra todos cuando el fútbol femenino no tenía desarrollo en la provincia se alegró por la evolución que se registró desde lo dirigencial, con equipos de primera y de segunda y con la incorporación de la cuarta división en la Liga local. "Se está trabajando y eso es bueno. Significa una opción para que las nenas tengan un lugar para jugar al fútbol. Vamos por el buen camino", añadió la DT que advirtió que las jugadoras del interior del país estarán haciendo fuerza para que Argentina gane y pase a octavos, "porque se lo merecen".
Así como lo resaltó su colega, para Lourdes Solano, el acompañamiento del público y la difusión es fundamental, aunque no sólo en el fútbol femenino, sino también en todas las prácticas que llevan adelante las mujeres en la provincia. "No alcanza con el esfuerzo de las chicas, se necesita que las apoyen, es la única forma de crecer", expresó.
Para cerrar su punto, Gisel Moreno distinguió que en San Juan hay mucho potencial y talento por explotar. No obstante, para sacar provecho de ello afirmó que el sustento económico, dirigencial y del público en general, más allá de las familias de las jugadoras, resulta indispensable para alcanzar el éxito que se busca.