El Estadio Presidente Perón, conocido popularmente como el Cilindro, fue el escenario elegido para un nuevo capítulo del clásico de Avellaneda que dejó sabor a poco para las dos fracciones. Racing e Independiente se enfrentaron en un encuentro vibrante que no tuvo golpes, empatando 0-0.
Sin duda fue un clásico intento. La Academia tuvo sus chances en la etapa inicial, donde el Rojo fue emparejando todo y terminó más firme. En el complemento, las mejores oportunidades fueron para el conjunto donde debutó como DT del rojo Gustavo Quinteros. Sin embargo, el 0 a 0 resultó inamovible.
Durante casi media hora del complemento el partido ingresó en una meseta en donde abundaron los despejes a cualquier parte, las desinteligencias, los pases fallidos y la ausencia de peligro en las áreas.
En la última jugada Pablo Galdames tuvo la victoria visitante, pero en el mano a mano con Facundo Cambeses la tiró afuera, en una acción increíble que lamentó él y todos sus compañeros.
Independiente tuvo dos goles anulados. El primero se dio a los 26 minutos del primer tiempo. Ignacio Pussetto se fue solo y definió muy bien desde afuera del área con un fuerte derechazo, pero el delantero estaba adelantado por muy poquito cuando salió el gran pase de Montiel y el árbitro no demoró en marcar el offside. El segundo gol que no fue se dio a los 12 minutos del segundo tiempo, cuando Luciano Cabral ponía el 1 a 0, pero el hombre de Independiente estaba en posición adelantada.
Además, varios jugadores recibieron amonestaciones, como Maravilla Martínez y Bruno Zuculini, que deberán cuidarse para los próximos encuentros.
Con este empate, Racing e Independiente suman un punto cada uno, mientras que el clásico dejó a ambos equipos con sensaciones encontradas: oportunidades desperdiciadas, emociones fuertes y un público que se fue del estadio con bronca, esperando una revancha en los próximos enfrentamientos.