Estaba en su casa de la Villa Hipódromo con su familia cuando sonó su celular y le llegó una noticia inesperada: "te conseguí una prueba en Racing, el viernes tenés que estar en el predio". Era jueves y Tamara Bordón tenía apenas un par de horas para sacar los pasajes y reorganizar su vida, ahora en la gran ciudad. El día viernes ya estaba en Buenos Aires y el sábado, con los botines en manos, se encontraba ya en Liniers para el gran día. Con los nervios propios de vestir la pilcha de uno de los cinco grandes del fútbol argentino, la joven lo dio todo y más en una prueba que recordará para toda su vida.
"Todo fue muy rápido. Una amiga me preguntó si quería probarme en Racing y no lo dudé; saqué los pasajes y a las pocas horas ya estaba viajando a Buenos Aires", contó la futbolista a este medio.
A la joven sanjuanina le bastó apenas un par de minutos para convencer al entrenador y empezar a escribir un nuevo capítulo de su historia con el fútbol. En los próximos días firmará un contrato hasta diciembre, primero para entrenar con el equipo de futsal, y luego renovará para jugar ya con el equipo de once, el que disputa el torneo de AFA con Boca, River y demás equipos profesionales del femenino.
"Al DT le gustó lo que vio, me dijo que tengo capacidades y que quedó encantado por cómo jugué. Ya me anticipó que me quiere en el equipo de once. Por suerte me llevo bien con ambas disciplinas, en San Juan siempre jugué en las dos", señaló la protagonista.
Para Tamara será un enorme sacrificio poder perseguir sus sueños. En Buenos Aires se instalará en la casa de una tía, en la localidad de Moreno, y para trasladarse hasta Liniers, donde está la cancha de futsal de Racing, debe tomarse dos colectivos y un tren: "Son tres horas de viaje aproximadamente. Nosotros entrenamos a las 21hs, así que calculo llegar a mi casa de madrugada. Lo bueno es que el horario me permite trabajar de día. Además, con la firma del contrato, Racing me brindará una ayuda. Eso ya lo charlamos".
No es la primera vez que Tamara hace esfuerzos por el fútbol. Tuvo etapas, pero cortas, en San Lorenzo, Argentinos Juniors y Midland. Y si bien pensaba que todas las puertas ya se habían cerrado para ella, ya de regreso a San Juan por cuestiones familiares, apareció esta oportunidad de la mano de La Academia para torcer el destino. "Estoy muy emocionada por esto. Para mí es un paso muy grande. Pensé que no iba a volver más, que el tren ya había pasado para mí, pero ahora con esta chance estoy ilusionada y contenta. Voy a dar lo mejor de mí, porque sé que tengo potencial", señaló la joven.
Tamara creció jugando al fútbol en las calles y unión vecinal de la Villa Hipódromo. Desde que tiene noción su juego favorito fue el tradicional picadito con los pibes de calle Maipú, donde hoy vive su familia. Rompiendo paradigmas y estereotipos, creció jugando al fútbol con sus amigos de la infancia, en el potrero de su barrio, con las zapatillas color rosa que usaba en la escuela. Nunca dejó de hacerlo.
Ya de adolescente pasó del potrero a una cancha de verdad. Dillon, una escuelita de fútbol femenino que surgió en el Barrio Capitán Lazo, fue su primer club y el que le permitió llegar a los Juegos Binacionales y Evita con el seleccionado sanjuanino. Luego con 14 años, haciendo de las suyas como volante por izquierda, se transformó en la futbolista más joven en debutar en la Liga Sanjuanina. Ahora con 19 años y los mismos sueños a cuesta, Tami va por más.