El belga Van Aert fue el más rápido en la 5° etapa del Tour de Francia y subió el maillot del Jumbo Visma a lo más alto del podio en Privas. Mientras que el francés Julian Alaphilippe (Deceuninck-Quick Step) sumó una nueva jornada con la camiseta del líder.
Van Aert se tuvo que emplear un poco más en la recta final de la carrera para terminar por delante del holandés Cees Bol (Sunweb) y del irlandés Sam Bennett (Deceuninck-Quick Step), segundo y tercero respectivamente.
"Fue un final complicado", opinó Van Aert, ganador de la Milán-San Remo el mes pasado. "Pero es quizá la etapa más fácil desde que soy profesional, no hubo escapada. Sabía que esta etapa podía venirme bien. Estoy contento de haber tenido esta oportunidad".
"Ahora ya tengo mi victoria de etapa", sonrió el exespecialista de ciclocrós. "Voy a trabajar todavía más duro por mis líderes".
El pelotón rodó durante mucho rato tranquilo después de un inicio de Tour trepidante y de una primera incursión en los Alpes. De Gap a Privas, los corredores del Tour observaron una tregua, sin ninguna escapada, un fenómeno poco habitual estos últimos años.
Para encontrar una etapa sin el menor rastro de escapada, excluyendo los desfiles del último día en los Campos Elíseos, hay que remontarse, según las estadísticas del Tour, al... siglo pasado, durante la huelga de corredores del Tour 1998 en la carretera de Aix-les-Bains.
Van Aert, de 25 años, logró el 16º triunfo en su carrera profesional en ruta, el 5º desde el regreso de la competición a principios de agosto.