Un día después de la abultada victoria del Bayern sobre el Barça, el Olympique de Lyon se impuso por 3-1 al Manchester City de Pep Guardiola en el Estádio José Alvalade de Lisboa y sacó boleto directo para enfrentar al campeón alemán en las semifinales.
El cuadro galo salió a jugar con el tradicional 5-3-2 con Memphis Depay y Toko Ekambi en ataque que le sirvió para dar también la sorpresa en octavos, donde eliminó a la Juventus. En contrapartida, el equipo inglés se plantó con tres hombres en la línea defensiva, con el brasileñp Fernandinho de stopper por la derecha, Eric García de líbero y Aymeric Laporte de central zurdo, algo poco habitual pero que permitía espejar a su rival. Ambos optaron por jugadores muy técnicos en el mediocampo y laterales profundos por fuera.

Después de que el City controló el balón en los primero minutos y buscó constantemente instalarse en campo rival, llegó la apertura del marcador pero del Olympique Lyon. Un envío largo para Toko Ekambi le quedó finalmente a Maxwel Cornet, quien definió con precisión ante un Ederson descolocado y firmó el 1-0 en el minuto 23.
A partir de allí, los pupilos de Guardiola se quedaron completamente con la posesión –64% en el primer tiempo– y empezaron a hacer trabajar a Anthony Lopes, con algunos remates de De Bruyne y otros de Sterling, pero de todas formas no encontraron caminos para atacar con total claridad. El conjunto francés permaneció bien organizado con su bloque bajo, gestionó bien la presión y no tuvo mayores inconvenientes para marcharse al descanso con la ventaja en el marcador.
Guardiola detectó que le sobraba un zaguero y a los 10 minutos de comenzado el segundo tiempo decidió quitar a Fernandinho para hacer ingresar a Riyad Mahrez, un extremo que podía aportarle un poco más de desequilibrio en la banda derecha. Fueron minutos de mucho dominio y de avances frustrados por la resistencia defensiva del equipo francés y las grandes atajadas de Lopes, hasta que en el minuto 70 llegó el gol de Kevin De Bruyne: tras haber desperdiciado un par de tiro libres, definió con clase tras un desborde y centro atrás de Sterling.
Inmediatamente, Rudy García movió piezas y mandó a la cancha a Thiago Mendes, Kenny Tete y Moussa Dembelé. Y justamente fue este último, el goleador francés quien liquidó el pleito con dos anotaciones, llegando a 24 goles en 45 partidos en todas las competiciones.
En desarrollo.
Fuente: Infobae