El incidente que se registró en el banco de suplentes de Colón Junior entre su entrenador y uno de sus dirigidos, mientras jugaba un partido frente a Peñarol, despertó la polémica por la reacción que tuvo el futbolista, quien se molestó porque lo sacaron del juego y le dio una trompada al DT. Ante semejante hecho, los protagonistas hablaron con Tiempo de San Juan y dieron sus versiones, que se contradicen en el motivo que originó el exabrupto.
Para el director técnico que conduce la escuadra Merengue, Ernesto Fullana, la piña que recibió de parte del jugador fue totalmente inesperada por lo que sostuvo que se acercó hacia el agresor para calmarlo (estaba enojado porque lo habían sacado) y este lo sorprendió con el golpe. "Quedaba poco para el final, teníamos dos jugadores menos y quería tranquilizarlo, le di una palmada en la espalda y me contestó con la piña. Nunca pensé que podía reaccionar así, no me lo esperaba", expresó.
"Se enojó porque lo cambié, pero el equipo necesitaba ese cambio, alguien con otras características, de mayor recorrido porque teníamos dos jugadores menos. Salió insultando, hablaba con la tribuna y no paraba. No me pareció que actuara así de egoísta con sus compañeros y por eso lo fui a hablar. Entiendo estar molesto porque estaba bien pero no era para tanto. Si hubiera imaginado que iba a responder así, me habría cubierto del golpe, me tomó por sorpresa", agregó el hombre al que le partieron el labio de una piña.
Contrario a lo expuesto, para el mediocampista Ricardo Ávila el motivo de su violenta conducta se originó porque Fullana lo insultó y le pegó, aunque no muchos pudieron apreciar esto. "Reconozco que estuve mal en tirar esa piña pero lo hice porque me dejé llevar por el momento de calentura. Estaba molesto porque no quería salir, se vino donde yo estaba, me insultó y me dio un coscorrón. Por eso reaccioné así", sostuvo afligido por la situación que protagonizó.
Para el jugador, la responsabilidad del momento violento fue de parte de los dos. "Es lamentable todo, son errores que duelen, hay que mejorar y ser mejores personas. Para mí es un tema cerrado, tengo que pedir disculpas y dar vuelta de página. Hoy la gente habla sin conocer cómo fueron las cosas y me salen a matar", manifestó el futbolista que fue echado por la dirigencia de Colón ante el escándalo.
"Se va él o me voy yo"
Esas fueron las palabras que Fullana le transmitió a la Comisión Directiva de Colón Junior, tras el violento episodio que encarnó con el ahora ex jugador Merengue. "A pesar de que el momento me tomó por sorpresa, conté hasta mil y no devolví ningún golpe porque soy un profesional ante todo, además de que se estaba junado un partido, cuando pude, hablé con los dirigentes y les dejé clara mi postura", contó el DT.
"Es una posición incómoda en la que quedamos, somos la imagen de una institución y debemos comportarnos como tales, pero esto no se puede repetir, este tipo de indisciplina no se puede permitir y por eso les dije que si se quedaba él, yo me iba", detalló el entrenador al mismo tiempo que señaló: "Lo analizaron y decidieron respaldar al cuerpo técnico y al trabajo que venimos haciendo. Es un mensaje para dejar en claro que hay conductas que no tienen lugar y está bien".
"Siempre pagan los jugadores"
Así resume el ex Alianza el desenlace de los hechos que se desencadenaron tras su reacción, pues señala que es más conveniente prescindir de un jugador que de todo un cuerpo técnico. "Yo ya estaba cansado de los manejos, de situaciones injustas y exploté. Está bien, no fue de la mejor manera y estoy arrepentido y por eso me disculpo, pero hay responsabilidades compartidas", declaró.
Con la decisión del club de rescindir su contrato, explicó: "El jugador siempre sale perjudicado y esas cosas ya me tienen cansado, por eso también me corro a un lado. Yo no vivo del fútbol, trabajo todos los días y las malas formas tarde o temprano te desgastan. Estaré agradecido al fútbol eternamente, pero hoy mis prioridades son otras. Es una pena terminar así pero ya está. Ya mañana se olvidan es esto y habrá otros temas para hablar. Que me castiguen, si quieren, yo estoy tranquilo".