Apenas 31 horas pasaron desde que Néstor Pitana decretó el final en Moscú para que Francia derrote a Croacia y así logre su segunda conquista mundial. No hubo tiempo para extrañar la Copa del Mundo de Rusia 2018. O tal vez sí, pensaron los hinchas que se acercaron a la helada noche de Sarandí para ver al primero de los cinco grandes del fútbol argentino que comenzaron la actividad oficial tras la cita máxima. Anoche, en un encuentro que rápidamente pasará al olvido, San Lorenzo venció a Racing de Córdoba 1-0 por los 32avos de final de la Copa Argentina .
La historia en el fútbol no juega, pero bien sabe San Lorenzo lo que es sufrir ante equipos de menor categoría en la Copa Argentina. Por caso, en 2017 quedó eliminado frente a Deportivo Morón. Y arrancó con pretensiones el equipo de Boedo contra los cordobeses. Biaggio había declarado en la previa que entendía que los resultados positivos del primer semestre habían maquillado la falta de buen juego. Uno de los retos del Pampa será encontrar algo de fútbol en un esquema por momentos adormecido. Pero la idea original se diluyó, duró escasos minutos y el partido se planchó. Le costó controlar el juego. El Ciclón no encontró asociaciones en la zona media, Mouche y Botta se mostraron poco participativos, Alexis Castro nunca exhibió determinación y los intentos culminaron en los centros de Salazar. "Ayer mirábamos a Mbappé y ahora estamos viendo este primer tiempo", se escuchó a un plateísta en Sarandí. Algunas a favor para Boedo: Merlini regresó tras la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha que sufrió en octubre de 2017 y a Ariel Rojas -el otro debutante además de Mouche- le bastó con algunas sutilezas para remarcar que puede ser una pieza importante en este equipo.