Compinches. Se reconocen en cada gesto, en cada mirada y en cada palabra. Hay una especie de conexión que trasciende todo, incluso, el pelotón. Lo del bonaerense Maximiliano Richeze (34) y el sanjuanino Nicolás Tivani (22) es una de las tantas historias de amistad que se forjan en el deporte, en este caso en el ciclismo. Aunque el experimentado ciclista del Quick Step le lleva casi una década, comparten vivencias y una misma pasión.
"Tenemos una buena relación, una buena amistad. Cuando estamos los dos en Italia y si él puede, se viene a entrenar para mis lados, donde se corre mejor por el terreno. Se queda en casa", expresa Richeze, que añade entre risas "claro que le pregunto a mi señora si se puede quedar".
Los muchachos dicen que la amistad nació gracias al ciclismo, aunque no recuerdan específicamente cuándo. Nació entre carrera y carrera, y se fortaleció mucho más cuando Tivani comenzó su camino deportivo en el Viejo Continente. Allá, precisamente en Italia, ambos suelen compartir entrenamientos y reuniones pese a no vestir una misma camiseta. Es la amistad pura, en su máxima expresión.
"El entrenamiento pasa mucho más rápido. Hay risas y chistes, se pone divertido y a uno le dan más ganas de salir a entrenar", apunta Nicolás. Mientras que `El atómico´ responde: "Es mucho mejor entrenar con un compatriota, se hace más fácil y se pasa más rápido el entrenamiento".

La entrevista con Tiempo de San Juan se transforma en una charla común entre amigos, sin importar que haya un grabador encendido. Hay chistes y gestos que sólo ellos entienden. Pero cuando toca hablar sobre qué significa uno para el otro la cosa se pone seria.
"Cuando yo lo necesito siempre está. Trata de aconsejarme siempre en cada entrenamiento que hacemos juntos. Cuando estamos en Italia a uno se le hace mucho más difícil y cuando vienen esos bajones él siempre trata de levantarme el ánimo para que yo no decaiga", apunta Tivani.

Maximiliano resulta ser una especie de guía en el camino del sanjuanino que integra el equipo italiano y Continental Trevigiani Phonix-Hemus 1896. "Me ayudó muchísimo con toda esta preparación y además siempre tuvo la amabilidad de recibirme en su casa. Yo, que llevo varios años en el ciclismo, de quien más aprendo es de él. Siempre me aconseja y corrige errores, todo es para que yo vaya aprendiendo y subiendo mi nivel", dice el pocitano.
Para Richeze, Nicolás "es un orgullo. Somos pocos los corredores que estamos afuera del país y ver el progreso que viene teniendo es algo muy lindo. Yo trato de aconsejarlo en lo que puedo con la experiencia que he adquirido en todos estos años".

Uno integra el equipo World Tour, el otro Continental. Pero, ante la pregunta del periodista, dicen que está latente la ilusión compartir equipo en un futuro. "Esperemos que siga progresando y por qué no verlo en un equipo World Tour. Me gustaría correr con él, ojalá", señala Richeze. Mientras que el sanjuanino agrega: "Ojalá pueda compartir equipo con él. Voy a aprender mucho más de lo que me ha enseñado hasta este momento".