El futbolista Matías Orihuela, de Quilmes, recibió una dura patada en el rostro de parte de Iván Furios, defensor de Patronato, y debió ser asistido no sólo en el campo de juego, sino que ingresó la ambulancia y se lo llevó al Sanatorio de la Trinidad.
Al jugador del Cervecero debieron ponerle un cuello ortopédico para inmovilizarlo y trasladarlo en ambulancia al hospital.
A través de Twitter, Quilmes informó que el futbolista fue trasladado al Sanatorio de la Trinidad, donde pasará la noche en observación y se le realizará una tomografía para conocer con precisión su estado de salud.