"Llegar y besar el santo”. Esta es una frase tan española como cada una de las que viene escuchando Inti Guzmán desde hace dos semanas. Esta expresión, que tiene su origen en la devoción por las imágenes católicas principalmente en Semana Santa, significa la suerte de conseguir el (o un) gran objetivo en poco tiempo. Es tanta la gente que se agolpa en esta celebración católica en ciudades como Sevilla, Granada o Córdoba, que aquel que logra acariciar a su Virgen o su Santo en poco tiempo se lo considera un gran afortunado. Eso, pero en una paralela versión deportiva, es lo que ha conseguido la triatleta sanjuanina, que prácticamente antes de terminar de acomodar su ropa en los cajones de su nuevo placar, ya disfrutó un ascenso de categoría con su nuevo equipo: el Náutico de Narón. Su tercer puesto en la prueba disputada el sábado 10 de junio en Pontevedra fue muy importante.
Este gran objetivo que logró Inti junto a cinco compañeras, todas ellas españolas, es un golazo dentro de un partido que ronda los tres meses de duración. La sanjuanina aterrizó en la Península Ibérica con la intención de aprovechar los 90 días para perfeccionarse y adquirir la mayor experiencia posible dentro de una disciplina en la que España cuenta con grandes referentes y mucha más historia e infraestructura.
El campamento base de su estadía es en Madrid, más precisamente en el Centro de Alto Rendimiento donde se ejercita bajo el ala del equipo ‘La Blume’. Allí fue donde aparecieron los primeros asombros ante semejantes instalaciones –pista de entrenamiento, piscinas, etc-. Allí es donde buscará aprovechar de cada momento para crecer deportivamente e, inevitablemente, personalmente. Y, allí también, es donde surgió la oportunidad de defender la elástica del conjunto gallego del Náutico Narón para probar su estado. El tercer puesto en su primera competencia la dejó más que satisfecha.
Su amor por el triatlón
Inti, que recibió un gran apoyo de la Secretaria de Deportes de San Juan para acometer semejante aventura, tiene 19 años y descubrió su pasión por el triatlón tras probar suerte en la gimnasia artística. Después de muchos roles, mortales y otras figuras muy lejanas a las posibilidades de este redactor, el triatlón se cruzó en su camino, cautivándola a la primera de cambio.
"Cuando conocí el triatlón me llamó la atención y al toque le pregunté a mi hermana, que sabía del tema y me encantó. Ahora puedo decir que me apasiona. Me gusta mucho el ensamble de la natación, el ciclismo y pedetrismo. Me provoca mucha adrenalina. Es muy excitante, muy dinámico y muy emocionante”, comentó Inti del otro lado del Atlántico, esa misma simpática triatleta que ha cosechado decenas de podio en la provincia y el país.
Cinco años después de esa primera vez, esta estudiante de 1º Año de Educación Física e integrante de la Selección Argentina de la modalidad disfruta de una excelente oportunidad de foguearse en las mejores ligas. "Se nota un equipo que trabaja en serio. Sin ir más allá, una de mis compañeras quedó 5ª y otra 7ª en el Mundial y yo soy 48ª. Es un dato que demuestra el nivel que tienen las chicas. Para mi entrenar con ellas va a ser un gran impulso para lograr los objetivos que me he propuesto”, dijo la joven Guzmán, con esa sonrisa tan característica, que se percibe a 13.000 kilómetros de distancia.