De madrugada y ante una fuerte lluvia que azotó los departamentos de Ullum y Zonda, una multitud de atletas comenzaron a correr sus primeros kilómetros en la 6ta edición del Desafío Ansilta. Unos recorrieron 65 kilómetros y 42, y otros se animaron sólo a los 4, la distancia más corta de la prueba. Pero todos bajo una misma ilusión: disfrutar de la belleza del Dique Punta Negra y llegar a la línea de meta como verdaderos campeones, sin importar la posición.
El nuevo dique fue epicentro de una de las competencias de trail-running más importante de la región y una de las más atractivas del país. Después de formar parte del calendario de la Vuelta a San Juan Internacional de ciclismo, el nuevo dique recibió en esta oportunidad a más de 2 mil atletas de toda Argentina e incluso de países vecinos.
Con un escenario único, con los cerros cubiertos de neblina y de fondo la espectacular postal de la represa recientemente inaugurada, los deportistas vivieron casi diez horas de pura adrenalina. En el andar estaba la organización, que indicaba el recorrido, y algunos cuantos infiltrados -el camino al Dique no está habilitado para el público en general- que alentaban a los que quedaban rezagados.
Además de Punta Negra, el Desafío visitó lugares como el camping del Cerro Blanco -punto de partida y llegada-, el cerro Negro y la "Mina de Sal". Una joyita como nuevo atractivo turístico y deportivo.