Este viernes arrancará un nuevo torneo y la lupa se posa
sobre los directores técnicos, cada vez ubicados en lugares de mayor
protagonismo. ¿Por qué se da esta situación? Es que ahora el futbolista le
exige más respuestas y preparación a los entrenadores porque, al mismo tiempo,
necesita que éste -en un corto plazo- le pueda ofrecer herramientas que lo
potencien, para hacerlo mejor a él y al resto del equipo. Y todo debe
analizarse dentro de un contexto y una estructura. El fútbol es un deporte
colectivo en donde ni siquiera contar con la mejor individualidad garantiza el
éxito. Y alcanza con el ejemplo de Lionel Messi con la selección para graficar
la cuestión. El torneo argentino no tiene un Messi, pero sí varios futbolistas
determinantes y de experiencia. Pero, ¿qué juego se verá?
Analizando las ideas de cada entrenador y de los
antecedentes buscados por sus equipos, en el mapa de los DT se desprende que la
mayoría apostará por un juego en donde prevalecerá el ataque, la búsqueda del
arco rival asumiendo riesgos, por encima del pragmatismo y los planteos más
defensivos. Habrá para todos los gustos, pero también hay un sistema táctico
que se impone sobre el resto: el 4-2-3-1, que será utilizado por 15 de los 30
entrenadores de primera división.
Algunos lo elegirán por convicción por la cobertura de los
espacios y la vuelta de los wines, otros para ubicar a la figura de su equipo
en el hábitat donde mejor rinde, como es el caso de Carlos Tevez en Boca. Como
el Apache dijo que prefiere jugar con otra referencia de área para él poder
salir y participar de la elaboración del juego, el Mellizo modificó el 4-3-3
que venía utilizando incluso desde su etapa en Lanús.
Jorge Valdano reconoce en su último libro "Fútbol, el
juego infinito" que "dentro de la cancha, el juego se ha ido haciendo
más táctico y menos técnico o, lo que es lo mismo, más colectivo y menos
individual", aunque también destaca que la gambeta sigue siendo un arma
indescifrable y lo suficiente poderosa para quien se anime a utilizarla. También,
más allá de elogiar el juego de posesión y la escuela de Cruyff y el Barcelona
de Pep, agrega: "El tiqui-taca, como el rock o la tortilla de papas,
depende de quién lo haga. No hay buena idea sin buenos intérpretes".
No sorprende que vayan al ataque Eduardo Coudet (Rosario
Central), Marcelo Gallardo (River), Jorge Almirón (Lanús), Gabriel Milito
(Independiente), Diego Aguirre (San Lorenzo), Guillermo Barros Schelotto (Boca)
o Claudio Úbeda, aunque todavía sea interino en Racing.
Sin embargo, hay otros DT que no cuentan con grandes
planteles en calidad y jerarquía de los antes mencionados, pero igual se animan
a desarrollar un proyecto ambicioso y protagónico. En ese rubro se pueden
anotar a Nelson Vivas (Estudiantes), Sebastián Méndez (Godoy Cruz), Paolo
Montero (Colón), Carlos Mayor (Temperley), Pablo Lavallén (San Martín) y
Leonardo Madelón (Unión), con distintas escalas, como se observa en la
infografía.
Nadie pensaba que Godoy Cruz podía ser un serio aspirante al
título pasado. Seguro Méndez confiaba, pero con la motivación sola no alcanza:
la ecuación ideal es proyectar objetivos y una estrategia de juego acorde con
las características de los futbolistas con los que se cuenta, además de
entrenamientos que aceleren el entendimiento.
La principal referencia en cuanto a asumir riesgos (también
preocupado en cómo el equipo termina marcando en ataque) se ve en Ariel Holan y
su Defensa y Justicia. Plasmó una idea ofensiva desde el primer día y también a
la hora que los rivales le sumaban adversidades. Así eliminó a Independiente
recientemente de la Copa Argentina; así también se le plantó a Boca en la
Bombonera, partido que finalizó 0-0. Pero desde el rendimiento y la cantidad de
situaciones Defensa mereció golear 3-0. Ahora debió cambiar a muchos jugadores,
pero el estilo se mantiene.
Hay otros entrenadores, los menos en la actualidad, que
prefieren hacerse fuertes de atrás hacia delante y que analizan los momentos de
cada partido para intentar dar un golpe con un contraataque o presión
determinada. Entre los abanderados del "equilibrio" están
Alfaro,Falcioni,Bassedas y Kudelka. Y en el otro extremo de Holan, pueden
ubicarse (sobre todo) Schurrer y Quiroz. El fútbol -igual- siempre puede ser
cambiante y, quizás, alguno sorprenda con un nuevo libreto. La creatividad
también forma parte del juego.