Por Carla Acosta
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Callejeros es su banda favorita, pero con Los Piojos empezó su devoción por el rock and roll. Fue su hermana quien le contagió esa pasión que de vez en cuando se hace escuchar en los vestuarios del Hilario Sánchez y si el fútbol se lo permite, la disfruta en cuanto pogo se le presenta. De esta y de otras cosas más habla Sebastián Navarro (28), el mediocampista que vuelve a vestir la camiseta verdinegra después de seis meses.
"¿Cómo es mi fin de semana sin la pelota? Y tranquilo, tomando mate con mi novia y escuchando la música que me gusta. Me gustan varias bandas, Callejeros y Los Redondos. Es algo que siempre llevo conmigo, hasta en los viajes. Me gusta", dice de antemano el jugador.
En la previa de cada partido de fútbol los jugadores se motivan escuchando música y en el Pueblo Viejo no hay excepción. Aunque la cumbia y el cuarteto predominan en el Hilario, a Navarro no le disgusta y comenta que "me acostumbré bien, es el estilo de cada uno y no me molesta".
El año pasado la reconocida banda El Bordo estuvo San Juan y aprovechó para darse una vuelta por Concepción para visitar al jugador, justamente un día de partido. Los muchachos, con Ale Kurz (voz) y Pablo Spivak (bajo) a la cabeza, alentaron al equipo sanjuanino y a su amigo en cancha desde la platea este, donde fueron fotografiados por todos los hinchas presentes. La amistad entre los músicos y el futbolista llevó a que El Bordo, en el cuarto corte difusión del disco "Hermanos", realizara un video en el que incluye al Verdinegro. "Siempre que puedo voy a los recitales, me gusta", expresa Navarro.

"Volver a San Martín es un desafío lindo"
Jugó en todo el 2015 de la mano de Carlos Mayor, dejando su marca registrada en el equipo y en el Pueblo Viejo. Sí, le bastó sólo un año para conseguir un buen nivel de juego y también el cariño de los fanáticos. Hoy está de vuelta después de seis meses y con el mismo hambre de gloria.
"Estoy contento de estar nuevamente en San Martín. Creo que la decisión de volver fue por el año que tuvimos, donde me hicieron sentir muy bien y muy cómodo. En lo futbolístico me fue muy bien también. Creo que es una apuesta fuerte, un desafío lindo", expresa Navarro, quien a pesar de ser tentado por otros clubes eligió Concepción para seguir haciendo de las suyas en las canchas.
El jugador agradece las muestras de cariño, ya que su nombre en el mercado cayó como un regalo del cielo para los hinchas verdinegros. "Es buenísimo el cariño de la gente, no es poca cosa. Estuve sólo un año y esto a uno lo pone contento. Ahora hay que trabajar y hacer las cosas bien".
San Martín debuta el sábado 27 ante San Lorenzo, en lo que será sin dudas un torneo intenso y difícil teniendo en cuenta los cuatros descensos que hay en juego. El flamante refuerzo se anticipa y dice que "va a ser durísimo el campeonato, complicado como es siempre. Pero creo que en el semestre pasado los chicos hicieron bien las cosas. Es más fácil llegar y acomodarse cuando el proyecto está claro".
De El Bolsón a Primera
Navarro es oriundo de Río Negro, donde a los 12 años empezó a soñar a lo grande en el fútbol. Arrancó en el club Martín Güemes y luego de joven emigró a la CAI, donde empezó como enganche y cuando llegó a Talleres de Córdoba fue retrasándose en la cancha hasta llegar al mediocampo, su posición actual. "Soy el único futbolista y deportista de la familia. Ellos siempre me apoyaron y acompañaron. Si bien lo sufrieron porque me fue a los 12 años de casa, después lo aceptaron. Fue difícil, pero yo desde chiquito supe que quería jugar al fútbol profesionalmente".

