El cuarto puesto del grupo sentenció a la
selección argentina básquetbol en los Juegos Olímpicos Río 2016. Sí, la
sentenció a jugar contra el rival al que nadie quería enfrentarse: Estados
Unidos. Hoy, desde las 18.45, se enfrentarán en el Arena Carioca 1, por los
cuartos de final. Lo saben todos, especialistas, hinchas y jugadores: las
chances son remotas, pero no imposibles. Manu Ginóbili y Luis Scola, los
máximos referentes del equipo, analizaron el partido, explicaron cuál es la
fórmula para poder aspirar a un triunfo y opinaron sobre las chances que tienen
para volver a hacer historia, como en Indianápolis 2002 y Atenas 2004, cuando
el conjunto nacional venció a EE.UU.
"La única que nos queda es ser cautos con la pelota,
pero sin dejar de tomar tiros. Además hay que cargar mucho los rebotes
ofensivos y defensivos", admitió Ginóbili en diálogo con Télam, después
del entrenamiento nocturno del equipo en la Villa Olímpica. "Pero está
claro que nosotros tenemos desventajas en la parte física y la capacidad
atlética. Y hay que esperar que ellos no estén encendidos y te claven cinco
triples seguidos y un par de volcadas, porque entonces todo se acabó", se
sinceró.
Manu sí destacó que el equipo llega recuperado del desgaste
que les provocaron los partidos frente a Lituania y Brasil, que llegó hasta el
segundo suplementario. "Estamos mejor que hace cuatro días desde lo
físico, porque el combo Lituania-Brasil nos desgastó mucho. Pero después de lo
de España nos sentimos bien respecto de lo que pensábamos. Y también tenemos
claro que los equipos que incomodaron a Estados Unidos como Australia, Serbia y
Francia tienen jugadores más jóvenes que nosotros. Por eso nos costaría mucho
hacerles un partido como los que les hicieron ellos", analizó.
Sobre las posibilidades de dar el batazo, Ginóbili dijo:
"Es que los estadounidenses juegan todos 24 minutos por partido y parecen
superhéroes. Por eso nuestras chances está claro que son remotas, pero las
tenemos, y dentro de eso vamos a competir". Y, en referencia a que puede
ser su último juego con la selección, cerró: "Sé que eso puede ser
posible, pero no me puse a pensar en tal situación, porque antes creía lo mismo
contra Rusia en los Juegos pasados, cuando lo enfrentamos por el tercer puesto
en Londres, y aquí estoy, donde quiero estar, y muy feliz".
Scola también se movió por la misma idea de pensamiento que
su compañero, aunque fue apenas un poco más optimista. "Es el rival más
difícil que podía tocar, tanto por su capacidad atlética como por su nivel de
juego superior al resto. Por eso nos toca ganarle al mejor. Igualmente, si
hubiese sido otro el rival, tampoco resultaría sencillo".
"Pero las carambolas de los resultados nos pusieron en
este lugar, porque si le ganábamos a Lituania podríamos haber evitado a Estados
Unidos. Pero esto es lo que tenemos y debemos realizar un partido casi
perfecto, con un buen primer cuarto y después tratar de llegar a un final
cerrado, si queremos tener chances de pasar", describió. "Pero, sea
como sea el partido, nosotros vamos a competir, aunque nos lleven 15, 20 o 30
puntos".
El plantel
de básquet de Estados Unidos en Río 2016 es el siguiente: Jimmy Butler (Chicago
Bulls), Kevin Durant (Oklahoma City Thunder), DeAndre Jordan (Los Angeles
Clippers), Kyle Lowry (Toronto Raptors), Harrison Barnes (Golden State Warriors),
DeMar DeRozan (Toronto Raptors), Kyrie Irving (Cleveland Cavaliers), Klay
Thompson (Golden State Warriors), DeMarcus Cousins (Sacramento Kings), Paul
George (Indiana Pacers), Draymond Green (Golden State Warriors) y Carmelo
Anthony (New York Knicks).