La temporada no podría haber arrancado peor para Racing .
Una derrota de local, en una final, en la última bola del partido es un combo
que sacude cualquier estructura. Más todavía en este presente que vive la
Academia, que sufrió su primer tropiezo en este intento de empezar a caminar
sin Sebastián Saja y Diego Milito , los líderes que marcaron los últimos años
del club. La caída ante Lanús por 1 a 0 en la Copa Bicentenario enrarece aún
más el clima en la mitad celeste y blanca de Avellaneda, que se empezó a agitar
la última semana, a medida que tomaba fuerza el rumor de que Agustín Orion
llegará para ocupar el arco que ayer defendió Nelson Ibáñez.
"Pido disculpas a los hinchas. Que sepan que vamos a
seguir trabajando para darles alegrías. No hemos podido en los seis meses
anteriores y tampoco hoy. La ilusión era muy grande. Soñaba que íbamos a
levantar la copa. No se dio. En mi vida he tenido muchas derrotas y siempre me
repuse", aseguró Facundo Sava , el entrenador que recibió algunas quejas
aisladas desde la tribuna cuando caminaba hacia el vestuario. Al Colorado le
apuntaron -hinchas y dirigentes- por haber hecho un solo cambio en los 90 minutos
y no darle la chance al juvenil Lautaro Martínez, la gran promesa de
inferiores, que viene de ser la figura en el torneo de L'Alcaudia con la
Selección Sub 20 y ayer ingresó por Francisco Cerro diez segundos antes de que
Germán Delfino pitara el final del partido, luego del gol de Brian Montenegro.
"Hubiese sido importante contar con Guisao y Rosales.
Hubieran sido variantes que nos servían. Decidí no hacer más cambios porque
veía bien a Lisandro (López) y a Gustavo (Bou). Estaban exigiendo mucho a los
defensores, los veía con fuerza", explicó Sava luego del partido. Los
dirigentes también tuvieron su responsabilidad en el armado del banco de
suplentes: Santiago Rosales, uno de los refuerzos que más sorprendió al cuerpo
técnico, llegó de Aldosivi hace tres semanas y no estuvo habilitado para este
partido ante Lanús. Y el campo de juego, luego de tres meses del último partido
oficial, no se veía en las mejores condiciones.
Sava y la dirigencia, justamente, serán ahora los que
deberán decidir qué hacer con Orion. Los hinchas mostraron su descontento en
las redes sociales por la posible llegada del arquero de Boca. Y en el
vestuario, el bien más preciado que ha tenido Racing en los últimos años, la
noticia no sentó bien, al punto que hasta alteró los ánimos en el entrenamiento
del jueves pasado. Los jugadores sienten que sería un trato injusto para Ibáñez
y Juan Musso, el arquero suplente, que llegue un refuerzo para el arco a esta
altura del mercado de pases, cuando la mayoría de los clubes ya tienen cubierto
ese puesto. El tiempo dirá si, en caso de concretarse, la llegada de Orion es
el golpe de efecto necesario para enderezar la temporada o una chispa más tras
esta derrota ante Lanús.