-¿Qué le gusta de este cargo de embajador de Tottenham?
-Me permite seguir envuelto en el fútbol. Con la llegada de
Mauricio Pochettino es más lindo por la cercanía con otro argentino. Me gusta
ir a la cancha, sentirme parte, estar con viejos compañeros. Mejor, imposible.
-Cuando habla de fútbol con Pochettino, ¿cuáles son sus
principales inquietudes?
-Mmmmm. (se ríe). Se lo tendrías que preguntar a él. A
Mauricio no le gusta que divulgue lo que hablamos personalmente.
-¿Cómo evalúa su trabajo?
-Lo veo muy bien, hizo un papel extraordinario durante dos
años. Él llegó en un momento muy difícil. Tottenham había gastado un dineral,
120 millones de libras esterlinas en jugadores que no estuvieron a la altura.
No le iba a ser fácil a Mauricio cambiar todo eso, y sin embargo lo logró sin
gastar dinero y conformando un plantel muy joven, con una mentalidad especial.
En su primer campeonato fuimos quintos y en este último salimos terceros.
-Usted dijo que Pochettino tenía condiciones para ser el
técnico del seleccionado argentino, pero él se bajó. ¿Cree que hizo bien?
-Mauricio está en un club muy fuerte e importante, muy bien
pagado y recontracontento. Si te fijás, en las selecciones más grandes no están
realmente los mejores técnicos. Estos van a los mejores clubes del mundo, de
España e Inglaterra. No me extrañó la decisión de Mauricio; quizá más adelante
pueda ser.
-Erik Lamela deja lindas jugadas y goles. ¿Lo ve como
conductor del equipo en algún momento?
-No sé si él es conductor, es más bien un jugador que nunca
sabés para dónde va a salir. A Erik le costó mucho la adaptación cuando llegó,
tuvo un par de años flojos. Fue importante el espaldarazo que le dio Mauricio,
que decidió que se quedara cuando en el club muchos pensaban que debía irse. Su
última temporada fue muy buena y ahora, en la pretemporada, se está luciendo.
-Con Guardiola, Mourinho, Klopp, Conte, Pochettino, Wenger y
Ranieri, la Premier parece más la liga de los entrenadores que de los
jugadores.
-Hay buenos futbolistas también, ¿eh? La Premier es una liga
internacional de fútbol. Hay equipos en los que cuesta encontrar jugadores
ingleses. Uno de los que más tiene es Tottenham, gracias a Mauricio.
-Cuando llegó a Tottenham con Julio Villa apenas se
aceptaban extranjeros. Ahora cuesta encontrar ingleses en los equipos. Cómo
cambió todo.
-Con Ricardo fuimos pioneros, no había extranjeros en el
fútbol inglés. Si bien éramos campeones del mundo, había muchas voces que se oponían
a nuestra llegada. Se pagaban cifras abismales por los jugadores ingleses.
Nosotros costamos poco y a partir de nuestro buen rendimiento muchos equipos
dijeron ¡epa!. Gastando mucho menos podemos tener mejores jugadores. Con
Ricardo fuimos los que iniciamos esta bola de nieve espectacular que es ahora.
-¿No le parecen excesivos los más de 100 millones de euros
que el United pagó por Pogba?
-Tottenham vendió hace poco a Gareth Bale a Real Madrid por
una cifra similar. ¿Cuánto vale Messi, 150, 200, 250 millones? Hay muchísimo
dinero en el fútbol internacional, y especialmente en la Premier League. Todo
eso crea una presión para gastar más y más dinero.
-¿Cómo imagina la inserción de Guardiola en el fútbol
inglés?
-Guardiola es para mí el mejor técnico del mundo. Tiene
récords extraordinarios. Creo que en Manchester City le va a resultar más
complejo que en Barcelona y Bayern Munich marcar tanta diferencia con el resto.
En Inglaterra hay siete equipos que van a pelear por el título. Es difícil saber
quién va a ser el campeón, a diferencia de España y Alemania.
-¿El medio inglés va a ser receptivo al estilo de juego de
Guardiola?
-Sin ningún lugar a dudas. Cuando él venía a jugar con
Barcelona lo que se escuchaba en Inglaterra eran loas, loas y más loas.
-¿Qué le parece la designación de Edgardo Bauza?
-No lo conozco, es de una generación posterior a la mía.
Sería una irresponsabilidad opinar. Lo que sí, le mando un abrazo y le deseo la
mejor de las suertes. Ser técnico es un trabajo muy difícil, más en una
selección, y más todavía en la de la Argentina.
-¿Qué recuerdo tiene de sus experiencias en Racing y
Huracán?
-Excelentes las dos, me encantaron. En la Argentina es
difícil mantenerse como técnico, es muy complejo. En Racing estuve un año, un
tiempo más largo de lo normal. En Huracán solo fueron 3 o 4 meses, me fui por
decisión mía.
-¿No extraña la adrenalina de dirigir, del día a día con un
equipo?
-Sí, por supuesto. Ahora no busco porque estoy muy contento
con mi función en Inglaterra, más algunas participaciones en la televisión como
comentarista, pero si me llegase a surgir algo lindo lo agarraría.
-Cuando en Europa le piden que explique lo que ocurre en el
fútbol argentino, ¿qué les dice?
-(Pausa) Próxima pregunta.
-¿Y qué solución ve? ¿Pasa por lo económico, la política
nacional, mejorar la clase dirigente?
-Necesitaríamos dos horas para el análisis. Veo que todo es
un caos, me da mucha vergüenza lo que pasa. Muy lamentable todo. ¿Cómo se
soluciona? Hay muchos intereses creados de parte de la FIFA, del Gobierno
argentino, de los dirigentes del fútbol. Nadie quiere dar el brazo a torcer. No
es auspicioso el panorama.
-Si Messi no levanta la renuncia, ¿cree que la Argentina
puede tener problemas con la clasificación al Mundial?
-Los seleccionados sudamericanos crecieron mucho. Messi es
el mejor del mundo, y una cosa es un equipo con él y otra sin él. Con Messi nos
clasificamos seguro. Sin Messi hay que ver lo que hace el técnico.
-Usted jugó con Maradona ¿Messi está en su nivel?
-Para mí, Messi es mejor, así de simple. Messi hace por lo
menos diez años que está en la cúspide del fútbol mundial, eso no lo hicieron
Maradona ni Pelé. Lo de Maradona fue del 86 al 89.
-Hace poco, con motivo de los agasajos a los campeones del
mundo de 1986, Fillol dijo que estaba dolido porque a los campeones del 78 se
los desprecia y bastardea. ¿Usted siente lo mismo?
-Aaahh. Quizá el Pato lo dijo de una manera muy fuerte, pero
básicamente tiene razón. Es una gran pena, pero es así.
-Los dos mundiales que usted jugó estuvieron atravesados por
fuertes connotaciones políticas: el del 78 por la dictadura militar y el del 82
por la Guerra de las Malvinas mientras ya jugaba en Inglaterra. ¿Qué fue lo más
difícil?
-En el 78 fuimos un equipo y en el 82 no lo fuimos. A nivel
individual, el del 82 era más equipo; estaban el as de espadas, Maradona;
Valdano, Ramón Díaz. La diferencia fue que en el 78 estábamos absolutamente
concentrados en un objetivo. En el 82, no, por diferentes razones. Una fue la
guerra, por supuesto, pero también hubo razones personales. Fue un papel muy
flojo, una de mis más grandes frustraciones.