Contundente. Así Rafael
Dudamel se presentó aquí. Sin vueltas, con un discurso sin rebusques y con una
claridad que impacta. Tan acostumbrado el mundo del fútbol a ponerse la casete
para evitar la polémica, que cuando aparece un personaje que no se anda con
rodeos, sorprende. "Queremos darle una patada a la historia y voltearla",
dijo el técnico de Venezuela sin que le tiemble la voz. Esa es la forma en la
que convence a sus jugadores de que mañana puede eliminar a la Argentina de la
Copa América . De la misma manera que tiene tanta confianza en los suyos y del
poder su de su rival, no tiene ningún problema en soltar afirmaciones de peso:
"Sin ninguna duda que de este enfrentamiento sale el campeón de la Copa
América".
Fue una charla de unos 15 minutos en
los que el DT de Venezuela confirmó que tiene definido su equipo, aunque evitó
hacerlo público. Florido en su discurso, enérgico con alguna de sus respuestas:
"A los Estados Unidos antes había venido para traer a mis hijos a Disney.
Ahora vine para tratar de jugar los seis partidos. Si no entendiese que podía
hacerlo con este grupo de futbolistas me quedaba en mi casa".
No se guardó nada y trató de eludir
las consultas sobre cómo se debe detener a Messi, aunque no fue esquivo a la
hora de valorar la presencia del rosarino en el juego de mañana en este
estadio: "Será fabuloso que esté desde el arranque. Lamenté mucho que no
estuviese Suárez cuando nos enfrentamos con Uruguay. Pero ahora, si está Messi
el espectáculo está completo".