El sanjuanino Claudio Fabián Tapia es hoy el hombre con más poder político
en la Asociación del Fútbol Argentino. El actual presidente de Barracas Central
y líder del Ascenso Unido demostró su poder al dar quórum en la reunión del
comité ejecutivo, avalando la Superliga pero bajo ciertas condiciones.
"No hay que hablar de vencedores ni vencidos, sino de
quién tiene los votos. No son de nadie, son de las instituciones. Me parece que
el camino es éste, el de hablar y debatir. Consenso no hay en el fútbol
argentino desde diciembre y tenemos que trabajar para buscarlo", manifestó
Tapia.
"Ayer, por diferentes motivos, no pudimos estar. Hoy
demostramos que no nos oponemos a la Liga. Hay que buscar lo mejor para el
fútbol argentino, la mejor liga que sea, que beneficie a las
instituciones", añadió en tono conciliador.
El actual director del Ceamse y vicepresidente 2º de la AFA,
que el año pasado declinó a último momento su posibilidad de terciar en la
disputa entre Luis Segura y Marcelo Tinelli por liderar la entidad, demostró
que hoy es uno de los candidatos más firmes para la elección del próximo 30 de
junio.
"Chiqui", sanjuanino, está casado con Paola, una
de las hijas del líder sindical Hugo Moyano, con quien tiene pendiente una
resolución familiar para determinar cuál de los dos será finalmente el
postulante del espacio. De origen humilde, Tapia ingresó al clan Moyano y
rápidamente se ganó la confianza de su suegro, al que llama cariñosamente
"maestro" y quien lo considera como un hijo más.
Tanto el líder de la CGT, de 72 años, como su yerno
mantienen un discurso ambiguo sobre cuál de ellos encabezará el proyecto.
"Yo soy candidato de los dirigentes a los que
represento y que me han pedido que lo sea. Voy a serlo oficialmente cuando
presente los avales, en estos días", dijo Tapia a la nacion. En ese
sentido, Hugo Moyano había manifestado la semana pasada: "Hay un grupo de
muchachos que me han pedido que sea candidato, pero lo definiremos todos juntos
en los próximos días".
La AFA espera esta definición familiar en un espacio
político que a un mes y medio de la elección tiene una amplia mayoría de votos
para coronar al próximo presidente.