La fecha de los clásicos. Con esa extraña, atípica y
pasional declaración se presentó este experimento, en el segundo semestre
pasado. La fecha 24a del Torneo de los 30 se creó entre el 11 y el 14 de
septiembre de 2015, con los duelos históricos y otros inventados, a falta de
los adversarios de siempre. Así, por ejemplo, pasaron de largo Atlético de
Rafaela-Belgrano, Tigre-Vélez y Aldosivi-Crucero, entre los tradicionales.
Aquel laberinto insospechado descubrió historias fascinantes, propias de una
curiosa primera vez. Ahora, pasada la sorpresa mayúscula, se abre otro juego
para el próximo fin de semana: todos los choques clásicos tendrán el sabor de
lo decisivo. Todos van a jugar por algo.
Más allá de Boca-River, que representa lo sustancial, se
relatan aquí otras 11 historias imperdibles:
VÉLEZ VS ARGENTINOS
Cómo salir del sótano. Tiene su encanto, más allá de que
para Vélez el duelo es con Ferro -o San Lorenzo, para los más atrevidos- y para
Argentinos, el choque siempre fue con Platense, hace tiempo en el ascenso. El
problema lo tiene Argentinos, que no ganó en el torneo (cinco empates y seis
derrotas). Último en los promedios (0,926), tiene la presión de estar
acorralado, por el pasado y el presente: habrá un solo descenso a la B Nacional
y, por ahora, es el candidato. Vélez tiene la misión de terminar de
derrumbarlo.
UNIÓN-COLÓN
Como una batalla. El 19 de marzo, Unión sorprendió en el
Cementerio de los Elefantes: se impuso por 3-0. Ahora, en su casa, tiene el
colmillo afilado. Más aún, luego de los desplantes en la otra vereda. Colón
vive horas difíciles. Renunció el entrenador, Darío Franco, y horas después, la
sede del club apareció con una pintada amenazante: "Clásico o balas".
A la endeble campaña deportiva se sumó una crisis dirigencial que empezó con la
renuncia de varios directivos y tuvo su punto central cuando el presidente,
Marcelo Ferraro, debió ser hospitalizado por una dolencia cardíaca, que lo
llevó luego a solicitar una licencia por 45 días. Enrique Ariotti,
vicepresidente segundo, está al frente del club.
ARSENAL-DEFENSA Y JUSTICIA
Un candidato serio. Arsenal tiene una breve y ciertamente
exitosa historia. Defensa y Justicia es un gigante en el mundo del ascenso.
Pasiones del Sur, chocarán con la aventura por el título de Arsenal.
SAN LORENZO-HURACÁN
Más allá del barrio. Con una imaginación estimulante, se
suele describir a este partido como "el clásico de barrio más grande del
mundo". Más allá del honor, de las pasiones de Boedo y Parque Patricios,
hay otra interesante realidad: San Lorenzo está arriba en la Zona 1, con 21
puntos, y Huracán, un protagonista en la Zona 2 (Ábila, con 9 tantos, es el
segundo goleador del torneo), buscará frenar su impulso.
GODOY CRUZ-SAN MARTÍN DE SAN JUAN
Fervor en la cordillera. Se sabe: Godoy Cruz no es el equipo
más popular de Mendoza, pero es el que desde hace largos años exhíbe su mejor
versión. Con 21 puntos, está arriba en la Zona 1. El encuentro contra San
Martín, de San Juan, excede a los conjuntos: se trata de la división entre
Mendoza y San Juan, sus amores y sus odios. En este caso, en su versión
futbolera. El Tomba no piensa bajar la guardia, el Santo cree que es el momento
de propinarle un golpazo determinante.
LANÚS-BANFIELD
El sur existe. Lanús es el mejor equipo del campeonato. Suma
28 puntos, tiene a Sand, el goleador (11 conquistas), se encamina para la
finalísima y el 10 de abril pasado, superó por 2 a 0 a Banfield, descontrolado,
en su propio escenario. Sin embargo, hay que tener cuidado: el conjunto que
dirige Julio Falcioni está herido, dispuesto para la venganza.
GIMNASIA-ESTUDIANTES
Una de ricos y de pobres. El bochorno del verano fue
eclipsado por el fútbol del 13 de marzo pasado, cuando Estudiantes creó una
exhibición contra Gimnasia, un 3 a 0 que fue el principio del fin de Pedro
Troglio, el ex entrenador del Lobo. Es la vieja lucha de opuestos: Estudiantes,
el rico, el multicampeón -y otra vez candidato, a sólo tres unidades de Lanús-
jugará con Gimnasia, en el magnético Bosque, con todo lo que eso encierra. El
Lobo precisa volver a estimularse, con la fuerza de sus pasiones y de su gente.
Para acabar con la hegemonía del León -además, suma cinco triunfos en fila- y
frenar su deseo actual.
NEWELL'S-ROSARIO CENTRAL
La pasión de la ciudad. Para muchos, el clásico de Rosario
se puede comparar con un River-Boca: tiene todos los condimentos de drama y
comedia. Esta vez, se jugará en el Parque Independencia, con un doble desafío
para Newell's: cortar una serie de nueve partidos sin triunfos (la última vez,
un 1-0 el 2 de noviembre de 2008) y dejar definitivamente lejos a Central en la
lucha por la vanguardia en la Zona 1. Central, uno de los mejores de nuestro
medio, sufrió una derrota dolorosa en el Nuevo Gasómetro y tiene la cabeza
repartida, entre lo doméstico y lo internacional: ya clasificado para los
octavos de final de la Libertadores.
RACING-INDEPENDIENTE
Un sorpresivo escenario. Apenas un puñado de días atrás,
Racing era uno de los equipos más atrapantes (25 goles en 11 partidos) y estaba
a punto de pasar de etapa en la Libertadores. Independiente era el contrapunto:
hasta se decía que Mauricio Pellegrino tenía la llave de la despedida. El
fútbol es un viaje inesperado: todo cambia drásticamente. Ahora, Independiente
está a tiro de la cúspide y Racing, que lo espera en el Cilindro, tiene que
agregarle puntos a su bella propuesta.
BELGRANO-ATLÉTICO TUCUMÁN
Kilómetros de distancia. No es un clásico, lógicamente:
entre Córdoba y Tucumán hay unos 565 kilómetros de distancia. Tercero en la
Zona 2, el equipo tucumano tratará de insistir en la búsqueda de un sitio a una
copa internacional. Belgrano, en su tierra, no es una presa fácil.
TIGRE-SARMIENTO
Otro caso sin historia. Poco tienen que ver Tigre y
Sarmiento, aunque Ricardo Caruso Lombardi, hoy en Sarmiento y ayer en Victoria,
puede resumir un punto en común. Con la tensión del equipo de Junín, penúltimo
en el promedio.